viernes, 29 de noviembre de 2013

TARTA MILHOJAS CON COBERTURA DE TOFFE PARA MI MADRE

   Hace dos semanas fue el  76º cumpleaños de UNA MUJER. 
   UNA MUJER que se ha esforzado por sacar adelante a sus hijos e hijas.
   UNA MUJER a la que la vida ha golpeado duramente, con situaciones de lo más duras para una madre, pero que ha sacado fuerzas para seguir adelante.
   UNA MUJER que a pesar de las duras situaciones que le ha tocado vivir nunca ha perdido su fé.
   UNA MUJER que siempre está pendiente de las personas que le rodean, sean o no sean de su familia, y siempre está dispuesta a ayudarlas como buenamente pueda.
   UNA MUJER con una generosidad increíble, capaz de quitarse el pan de la boca para dárselo a quién lo necesita.
   UNA MUJER  que ha tenido que saber administrarse como jamás seré capaz de hacerlo yo para sacar a su familia adelante.
   UNA MUJER con una fortaleza increíble.
   UNA MUJER  con un gran corazón en el pecho.
   En definitiva, UNA GRAN MUJER, que, además y para mi fortuna, es MI MADRE.
   Como no podía ser de otra forma, tuvo su fiesta de cumpleaños, rodeada de la mayoría de sus hij@s y niet@s y, por supuesto, tuvo su tarta, hecha expresamente pensando en sus gustos.
   Es una apasionada de las milhojas así que su tarta de cumpleaños tenía que ser de este estilo.
   Quedó muy contenta con su tarta, aunque no fue la única, porque gustó tanto a grande como a pequeños.
   
   Los ingredientes que usé fueron:
  • Tres placas de hojaldre (del Lidl por supuesto).
Para la falsa trufa de chocolate:
  • Un litro de nata vegetal azucarada.
  • Dos cucharadas colmadas de cacao puro en polvo Valor.

Para la crema pastelera:
  • 500 ml. de leche.
  • 100 gr. de azúcar.
  • el interior de una vaina de vainilla (yo le puse una cucharada de vainilla líquida).
  • 40 gr. de maizena.
  • 4 huevos.
  • una pizca de sal.
Para el toffe:
  • 300 gr. de azúcar.
  • 200 ml. de nata para montar.
  • 120 gr. de mantequilla.
  • Tres cucharadas de agua.
   Primero que nada prepararemos la crema para que de tiempo de enfriarse antes de montar la tarta. (Podemos hacerlo perfectamente el día anterior y conservarla en la nevera.) 
   Ponemos todos los ingredientes en un caldero.
   Los trituramos bien con la batidora.
   Llevamos al fuego y vamos removiendo sin parar hasta que espese. Este paso requiere su tiempo, no sé con exactitud, pero no se puede dejar de remover que se nos pega al fondo. (Si quieren y tienen también la pueden preparar en thermomix en 7 minutos a 90º velocidad 4).
   Cubrimos con un papel film, pegado a la crema y dejamos enfriar.
   Ahora cocinamos las placas de hojaldre. Precalentamos el horno a 200º. Ponemos la placa de hojaldre en un bandeja de horno con papel sulfurizado. Ponemos otro papel encima y colocamos otra bandeja sobre ella para que haga peso.
   Horneamos durante 12-13 minutos cada placa.

   Ahora vamos a preparar la trufa. Para ella ponemos en un bol la nata bien fría y el cacao.
   Montamos con varillas hasta que quede bien firme.
   Empezamos a montar la tarta para tenerla preparada para cuando toque ponerle el toffe.
   Colocamos una de las placas de hojaldre en una bandeja. Yo le puse unos pegotitos de crema a la bandeja para que no me resbalara.
   Extendemos la crema pastelera por todo el hojaldre.
   Cubrimos con otra placa de hojaldre y ahora ponemos la trufa. En este caso opté por meterla en una manga para repartirla bien. La que nos quede la reservamos en la nevera para la decoración final.
   Colocamos la tercera placa de hojaldre sobre la trufa y reservamos en la nevera mientras preparamos el toffe.
   Ahora preparamos el caramelo o toffe.
   Ponemos en una sartén amplia el azúcar y el agua y lo ponemos a fuego medio-bajo (Yo al 3 de 9).
   En un calentador ponemos la nata y la calentamos a fuego bajo.
   Mientras se hace el caramelo, untamos una espátula grande con mantequilla.
   Les pongo las fotos de las distintas fases del caramelo. Primero el azúcar se quedará dura, luego empezarán a asomar pequeñas zonas derretidas y se va fundiendo hasta que al final conseguimos el caramelo. Eso sí, tengan paciencia que tarda un poco
   Una vez que conseguimos el caramelo, apartamos del fuego y añadimos la mantequilla. Removemos hasta que se disuelva.
   Vertemos la nata caliente y removemos.
   Llevamos nuevamente al fuego y vamos removiendo hasta que queda todo bien disuelto.
   Vertemos el caramelo sobre la plancha de hojaldre y extendemos con la espátula. Yo lo puse todo; fui añadiendo y extendiendo hasta que se acabó.
   Dejamos enfriar a temperatura ambiente y  luego la llevamos a la nevera.
   Para la decoración final, cuando veamos que el toffe ha cogido cuerpo, hacemos lineas verticales, desde la base hacia arriba, con la trufa que tendremos en una manga con boquilla rizada.
   Por la parte de arriba, rodeamos toda la tarta con pequeños topitos de trufa.
   Finalmente decoramos por arriba y ponemos el mensaje que queramos con una boquilla bien fina.
   Reservamos en la nevera hasta que la vayamos a consumir.
   Aquí el corte de la tarta, con las dos capas diferenciadas y esa cobertura de toffe cayéndole "provocadora".

martes, 26 de noviembre de 2013

LOMO DE CERDO CON SALSA DE ZANAHORIAS Y CHAMPIÑONES


   Cuando organizamos alguna comida con amigos o familiares, aunque nos toque cocinar, no significa que no podamos disfrutar de una velada agradable porque tengamos que estar dando viajecitos a la cocina para ir organizando todo. Por eso, en mi opinión, debemos recurrir a platos que podamos dejar preparaditos y que, en cualquier caso, sólo precisen de darles un pequeño "calentón" para que estén a punto para servirse.
   Este lomo puede ser uno de esos platos. Lo podemos hacer y luego simplemente calentarlo antes de servirlo.
   De esta manera, también podemos sentarnos a la mesa y disfrutar con todos de un rico almuerzo o cena.
   Los ingredientes que usé fueron:
  • Una pieza de lomo de unos 700 gr.
  • Cuatro o cinco zanahorias, depende del tamaño.
  • Una cebolla.
  • 200 gr. de champiñones laminados.
  • Una lata de leche evaporada.
  • Medio vaso de coñac o brandy (de los de agua).
  • Una pastilla de caldo.
  • Una cucharada de tomate frito.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Aceite de oliva.
   Empezamos pelando la cebolla y raspando las zanahorias. Cortamos la primera en trocitos pequeños y las segundas en rodajas.
   Limpiamos bien el lomo de grasas y lo atamos con hilo de cocina. También le podemos pedir a nuestro carnicero que nos lo prepare y nos lo llevamos a casa ya bridado.
   Le ponemos sal y pimienta por todo el lomo.
   En una olla con un poco de aceite, lo doramos por todos lados a fuego alto.
   Añadimos el coñac y dejamos que se evapore.
   Incorporamos también la cebolla, las zanahorias y los champiñones laminados.
   Le añadimos la pastilla de caldo y una cucharada de tomate frito.
   Regamos todo con la leche evaporada.
   Tapamos la olla y dejamos que suba la válvula. A partir de ahí, bajamos a fuego medio (yo al 4 de 9) y dejamos cocinar 20 minutos.
   
   Dejamos que se despresurice la olla y la abrimos.
   Al abrirla el aspecto de la salsa puede parecer que está cortada, pero no se preocupen que es por la leche evaporada.
   Retiramos el lomo a un plato y le quitamos el hilo. Lo dejamos templar.
   Mientras trituramos la salsa y probamos de sal por si tuviéramos que rectificar.
   Cortamos el lomo en rodajas finas.
   Las vamos introduciendo en la salsa y lo dejamos reposar.
   Cuando lo vayamos a servir, calentamos la salsa junto con la carne y listo.
   Lo servimos con la guarnición elegida, en este caso, un arroz blanco, y lo acompañamos con la salsita.
   La carne está muy rica pero la salsa es para mojar pan y no parar. A mí personalmente como me encanta es mezclada con el arroz.

sábado, 23 de noviembre de 2013

TARTALETAS DE CREMA DE FRAMBUESA

   No siempre disponemos de tiempo para entretenernos en la cocina y preparar postres muy elaborados, sin embargo, siempre que preparamos un postre lo hacemos con la intención de que nuestros comensales disfruten.
   Pues bien, con estas tartaletas, casi sin despeinarnos, conseguiremos que nuestros invitados disfruten de un bocado delicioso.
   Para elaborarla he utilizado tartaletas de masa quebrada. Cuando preparo alguna tarta que la lleva, como la Tarta de manzana, con los recortes de masa preparo tartaletas que, una vez horneadas y frías, guardo en el congelador para futuras preparaciones. Luego no hay más que sacarlas, dejarlas descongelar a temperatura ambiente y listas para consumir.
   En cualquier caso, también las podemos preparar en las tartaletas que podemos comprar en los supermercados.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Tartaletas de masa quebrada (Yo tenía seis pero calculo que con esta crema se pueden rellenar perfectamente unas ocho o diez).
  • 200 ml. de nata para montar muy fría.
  • Una cucharada colmada de queso crema (tipo Philadelphia).
  • Dos cucharadas soperas de azúcar.
  • Una cucharada de pasta de frambuesa.
  • 50 gr. de chocolate para fundir.
  • Azúcar de color rosa para la decoración.
   Empezamos poniendo en un bol la nata, el queso, el azúcar y la pasta de frambuesa.
    Lo batimos con varillas hasta que quede todo bien ligado y montado.
   La metemos en una manga con boquilla rizada y la dejamos en la nevera.
    Metemos el chocolate en una bolsita y lo ponemos en una taza con agua caliente para que se derrita. De vez en cuando lo sacamos y lo movemos un poco con las manos.
    Sacamos la bolsa del agua, la secamos bien y le cortamos una puntita.
   Echamos chocolate en la base de las tartaletas.
   La ponemos unos 10 minutos en la nevera para que se enfríe.
    Cuando se haya enfriado el chocolate, echamos la crema en las tartaletas, dibujando como un círculo para que nos quede bien el dibujo.
    Sólo nos queda esparcir unos granitos de azúcar de color rosa sobre la crema para darle un toquecito más "glamouroso" y ya están listas para sorprender.
   La crema está buenísima y el toque del chocolate de la base le sienta de maravilla.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

COCIDO MADRILEÑO (17º DESAFÍO EN LA COCINA)


   La propuesta que nos ha hecho M. Luz, del blog Trasteando en mi cocina para este 17º Desafío en la Cocina ha sido un Cocido Tradicional.
   Se trataba de cocinar uno de los tantos cocidos que podemos encontrar a lo largo y ancho de toda la geografía española, cada uno con sus particularidades, dependiendo de la zona geográfica.
   Pues bien, en mi caso, el cocido que tenemos por aquí es el Puchero Canario, pero como ya lo tengo en el blog me ha tocado "viajar" un poco y cocinar el de otra región de España.
   Después de mucho "googlear" me he decidido por el cocido madrileño (Confieso que en la decisión tuvo mucho que ver el hecho de que fue el que más me recordó a nuestro Puchero Canario). He consultado muchísimas recetas y finalmente me he atrevido a hacerlo un poco a mi manera.
   Eso sí, de antemano les pido disculpas a los madrileños si he cometido algún "sacrilegio" con la receta, aunque creo no, salvo un poco en la forma de prepararlo. Esto se debe más que nada a una cuestión de logística. Resulta que mi olla no es tan grande como yo pensaba y, como finalmente hice un cocido para ocho personas, he tenido que ir haciéndolo por partes.
   En cualquier caso, les digo que quedó un cocido increíblemente rico que recomiendo sin ninguna duda, sobre todo para disfrutarlo en buena compañía un día de mucho frío y si es acompañado de un buen vinito tinto mejor que mejor.
   Los ingredientes que usé:

  • 300 gr. de garbanzos lechosos.
  • Unos 600 gr. de morcillo de ternera.
  • Medio pollo (yo le quité la piel)
  • Un trozo de panceta de cerdo.
  • Un hueso de vaca (quise poner hueso de tuétano y de jamón pero no lo encontré en las tres carnicerías que pregunté).
  • Tres chorizos.
  • Dos morcillas de cebolla.
  • Una col.
  • 6 o 7 papas medianas.
  • Tres zanahorias.
  • Una cebolla.
  • Un diente de ajo.
  • Una tira de pimiento verde.
  • Sal.
  • 125 gr. de fideos finos (usé del nº 1).
Para las bolas:

  • Un diente de ajo.
  • Un huevo.
  • Perejil picado.
  • Dos cucharadas colmadas de pan rallado.
  • Aceite de oliva.
   Lo primero que haremos será poner en remojo los garbanzos la noche anterior a hacer el cocido en abundante agua fría.
   Ponemos en la olla el morcillo, la panceta, el pollo y el hueso.
   Lo cubrimos todo con agua y ponemos al fuego.
   Mientras vamos preparando los garbanzos. Los escurrimos del agua y los lavamos. Yo los coloqué dentro de una bolsita de tela para cocerlos y así no tener que ir "pescándolos" entre las carnes.
   Cuando la olla con las carnes empiece a hervir, vamos retirando la espuma que sale a la superficie con una espumadera. Esas son las impurezas de la carne.
   Mientras vamos a ir preparando las verduras. Pelamos las papas, la cebolla y el ajo. Las zanahorias las raspamos y quitamos las semillas y nervaduras al pimiento.
   Añadimos a la olla los garbanzos, la cebolla, el ajo y el pimiento y le ponemos sal.
   Cerramos la olla y cuando suba la válvula, bajamos el fuego (yo al 4 de 9). Dejamos que se cocine durante 20 minutos.
   En lo que se hacen las carnes y garbanzos, lavamos la col y la cortamos en cuartos.
   También aprovechamos y preparamos las bolas o pelotas que acompañan al cocido.
   Pelamos el ajo y lo picamos bien menudo.
   Cascamos el huevo en un bol y lo batimos bien.
   Añadimos el ajo, el pan rallado, el perejil y una pizca de sal.
   Mezclamos hasta que se nos forme una pasta.
   Vamos cogiendo pequeñas porciones de esa pasta y vamos formando bolas, como si fueran pequeñas albóndigas.
   Ponemos un poco de aceite en la sartén y las freímos.
   Al sacarlas, las colocamos sobre papel absorbente para que pierdan el exceso de aceite y las reservamos.
   Cuando acabe la olla y se despresurice, sacamos las carnes y  los garbanzos.
   Ahora, añadimos en la olla las papas, las zanahorias, la col y las bolas, en el mismo caldo de cocinar las carnes y los garbanzos.
   Cerramos la olla y cuando suba, bajamos nuevamente el fuego y dejamos que se cocine durante 10 minutos.
   Mientras, pinchamos un poco la piel de las morcillas y los chorizos.
   Los ponemos a cocer  solos en un caldero con agua. Esto lo hice para evitar un exceso de grasa en el caldo del cocido.
   Los tuve cocinando como quince minutos, aunque la morcilla la saqué a los diez minutos para que no se deshiciera.
   Cuando las verduras estén listas, las sacamos y colamos el caldo en otro caldero. Lo llevamos al fuego.
   Cuando rompa a hervir, añadimos los fideos y removemos. Dejamos que vuelva a hervir y ya los apagamos y tapamos. Se cocinarán con el propio calor del caldo.
   Ya sólo nos falta servir el cocido.
   Tal y como manda la tradición, el cocido se sirve en tres "vuelcos". El primero es la sopita de cocido que, yo no sé si este será su fin, pero desde luego que te deja el estómago arregladito.
   El segundo vuelco son las verduras y los garbanzos servidos en fuentes separadas.
   Por último, el tercer vuelco, con toda la carne o pringá.
   También pueden optar por hacer una presentación de una ración, aunque en este caso, dejándolo en dos vuelcos que, con todos mis respetos, para mí es como más me sabe.
   Por una lado ponemos la sopita con una pelota y por otro las verduras, los garbanzos y los distintos tipos de carnes.
   Eso sí, la idea de la presentación ya les digo de antemano que no es mía. Le vi algo muy parecido a Eva Arguiñano y me pareció que era una manera muy chula de presentar el cocido
   Un plato súper completo que creo que está concebido, además de para los días de mucho frío, para disfrutar entre familia o amigos.
   Pues esta es mi propuesta para este 17º Desafío en la cocina. Ahora les invito a que visiten nuestro blog y vean las distintas propuestas que nos hacen los distintos miembros del grupo. Desde luego que vamos a tener distintas variantes del cocido, de distintas partes de España, donde poder elegir. Pinchando aquí llegarán sin perderse.
   Además les recuerdo que el próximo desafío será dulce y que, en este caso, nuestra desafiadora será Rocío, del blog Chismes y cacharros. Ya estoy deseando saber qué nos va a proponer; ¿ustedes no?. Lo sabremos el próximo 20 de diciembre.