viernes, 26 de febrero de 2016

TARTA DE ARÁNDANOS

   El pasado fin de semana tuvimos comida familiar y tocaba preparar un postre. Por supuesto me decidí por una tarta. Ya tenía yo ganitas de preparar alguna.
   En esta ocasión me decidí por una tarta de bizcochos enriquecidos con unos ricos arándanos frescos que al hornearse los impregnan y humedecen dejándolos aún más jugosos si caben.
   Para el relleno y la cobertura elegí la crema de mascarpone, que en mi casa es un triunfo seguro, aromatizada con un poco de vainilla.
   El resultado, una tarta riquísima que voló y de la que tuve que "robar" un trozo para poder hacerle la foto del corte porque si no no llego a enseñarla.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para los bizcochos:

  • 250 gr. de harina simple.
  • 200 gr. de azúcar.
  • Tres huevos talla L a temperatura ambiente.
  • 150 gr. de arándanos frescos más algunos para decorar (supongo que con arándanos congelados quedará bien también pero no lo he probado).
  • 200 ml. de aceite de girasol.
  • 125 gr. de nata a temperatura ambiente.
  • Dos cucharaditas y media de levadura tipo Royal (de las de café).
  • Ralladura de un limón.
Para la crema: (Con esta cantidad sobrará crema pero a mí me gusta añadir un poco a cada plato en el momento de servir la tarta)

  • 500 ml. de nata para montar bien fría.
  • 500 gr. de queso mascarpone (también podemos poner mitad de mascarpone y mitad de queso cremoso tipo Philadelphia).
  • 200 gr. de azúcar glass.
  • Una cucharada de vainilla líquida.

   Precalentamos el horno a 170º.
   Empezaremos cascando los huevos en un bol y batiéndolos ligeramente.
   Echamos el azúcar y seguimos batiendo.
   Vertemos el aceite y batimos hasta integrarla.
   Hacemos lo mismo con la nata, la vertemos y batimos.
   Incorporamos la ralladura de limón y mezclamos.
   Echamos la ralladura de limón y mezclamos.
   Por último incorporamos los arándanos a la masa.
   Ahora removemos suavemente con una espátula hasta integrarlos, con cuidado de no romperlos.
   Engrasamos tres moldes. He usado los desechables de Mercadona que cada uno es de 18 cm.
   Echamos la masa en los moldes, intentando echar en los tres la misma cantidad para que queden iguales.
   Los metemos en el horno. Como ven, estos tres moldes caben perfectamente en el horno, por los que los podremos hacer a la vez.
   Los horneamos durante 25-30 minutos, hasta que al pincharlos con una brocheta ésta salga limpia.
   Los sacamos y los dejamos entibiar sobre una rejilla.
   Los desmoldamos dándoles la vuelta y los dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
   Fíjense en la foto como quedan teñidos los bizcochos por los arándanos.
   Si los preparan el día antes, una vez frío los envuelven en papel film y los dejan dentro del horno frío hasta el día siguiente.
   Para la crema ponemos todos los ingredientes en un bol.
   Los batimos con varillas eléctricas hasta que monte bien y se quede una crema durita.
   La reservamos en la nevera hasta el momento de usarla.
   Recomiendo hacerla también el día antes para que coja cuerpo con el frío de la nevera.
   Para el montaje de la tarta, manchamos con un poco de crema el plato de servir y ponemos uno de los bizcochos sobre ella.
   Ponemos unas tiras de papel de aluminio alrededor para no manchar el plato mientras rellenamos y decoramos.
   Ponemos un poco de crema sobre el bizcocho, en este caso, dos bolas de crema hechas con una cuchara de servir helados.
   Alisé un poco el bizcocho por arriba con un cuchillo de sierra porque tenía un poco de barriga, para que quedara bien liso.
   Extendemos la crema con una espátula.
   Ponemos un segundo bizcocho y hacemos lo mismo.
   El tercero lo colocamos con la parte más lisa hacia arriba.
   Le damos una primera capa de crema a la tarta por arriba y por los lados. Dejamos enfriar en la nevera al menos media hora.
   Volvemos a dar una segunda capa de crema intentando tapar todas las imperfecciones.
   Si fuera necesario le daremos una tercera, dejando enfriar en la nevera otra media hora.
   Para los detalles de los laterales,marqué semicírculos con un cortador de pastas.
   Puse un poco de crema en una manga con una boquilla lisa del 3 y dibujé hilillos en los huecos.
   En la parte superior de la tarta también dibujé hilillos de crema.
   Para finalizar puse crema en una manga con boquilla 1M de wilton y dibujé líneas tanto en la base como en el borde superior de la tarta.
   Hice unos pequeños topos de crema en la parte superior y sobre cada uno coloqué un arándano.
   Metemos la tarta en la nevera y la sacamos en el momento en que vayamos a servirla.
   La verdad es que queda bastante imponente y los arándanos de la decoración anticipan de qué es.
   Y esta es la foto del corte, del trocito que pude "robar". Me encanta como tiñen los arándanos los bizcochos, además que contribuyen a que queden muy jugosos.
   Una tarta hecha para triunfar.

martes, 23 de febrero de 2016

CREMA DE ESPINACAS

   Por aquí la semana pasada llegó por fin el frío. Hemos tenido un invierno bastante cálido pero estos días atrás se han desplomado las temperaturas e incluso ha nevado en las cumbres de las islas más altas.
   Es por eso por lo que el cuerpo te pide platos calentitos. Uno de los que me gustan a mí son las cremas.
   En esta ocasión me he decidido por una crema "verde". Sí, cargadita de espinacas. Te tomas una crema de éstas como primer plato o para cenar y se te queda el cuerpo entonadito.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Cinco manojos de espinacas.
  • Un calabacín mediano.
  • Una papa mediana.
  • Una cebolla.
  • Un diente de ajo.
  • Dos o tres quesitos en porciones, tipo Caserío.
  • Sal.
  • Aceite de oliva.
   Empezamos pelando la cebolla, la papa y el ajo. Quitamos los extremos al calabacín.
   Deshojamos las espinacas y las lavamos bien.
   Picamos la cebolla y el ajo.
   Ponemos un poco de aceite en un caldero y rehogamos la cebolla y el ajo durante unos minutos.
   Mientras troceamos la papa y el calabacín.
   Los añadimos al caldero y le damos unas vueltas.
   Incorporamos las espinacas y rehogamos unos minutos, removiendo, hasta que pierdan volumen.
   Echamos agua que cubra apenas las verduras y ponemos sal.
   Llevamos a hervir, bajamos a fuego medio y dejamos cocinar tapado hasta que la papa esté cocinada, unos 20 minutos.
   Trituramos con el brazo de la batidora.
   Añadimos los quesitos y seguimos triturando.
   Llevamos al fuego nuevamente y le damos un hervor, removiendo.
   Sólo nos queda servirla bien calentita, en este caso acompañada con un poco de queso rallado, y disfrutarla.
   Me encanta el color que se le queda a esta crema, pero sobre todo el saborcito tan rico que tiene.
   Una manera muy sana de entrar en calor.

sábado, 20 de febrero de 2016

BABÁ AL LIMONCELLO CON CREMA DE MASCARPONE (40º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta que nos ha hecho Toñi, de Qué se cuece en mi cocina para este 40º Desafío en la cocina ha sido preparar Babá o Babá napolitano. Este ha sido su estreno como Desafiadora y la verdad que la receta que ha elegido para hacerlo ha sido increíble. Es un postre buenísimo que no deja indiferente a nadie.
   ¿Y qué es un babá o babá napolitano? Pues es una especie de brioche emborrachado, en la mayoría de los casos con un almíbar de ron. En mi caso he optado por emborracharlo con una almíbar de limoncello.
   Este postre lo podemos hacer en formato individual o en formato familiar.
   Yo, como soy muy cabezota, los he preparado tres veces y  en los dos formatos. Cada una de las veces que lo preparé utilicé las mismas cantidades de la receta.
   Primero intentando hacerle la forma característica como de tapón de champán. Para hacerlo de esta manera se necesitan unos moldes concretos, pero como no disponía de ellos utilicé el truco que nos contó nuestra compañera Elvira. Se utilizan flaneras desechables de aluminio que se "estrechan" un poco. Más abajo explico cómo.
   Luego los preparé usando unos minimoldes de corona y también quedan muy chulos.
   Finalmente lo preparé en un molde grande de corona y debo decir que, aunque de las tres formas está igualmente bueno, ésta es la que me resulta más bonita y llamativa.
   Además acompañada de la crema de mascarpone y los frutos rojos se queda un postre de auténtico lujo, digno de cualquier celebración.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para el babá:

  • 250 gr. de harina de fuerza.
  • Tres huevos medianos.
  • 15 gr. de levadura fresca de panadería.
  • 50 ml. de leche.
  • 5 gr. de sal.
  • 25 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
Para el almíbar:

  • 500 ml. de agua.
  • 200 gr. de azúcar.
  • 100 ml. de limoncello.
Para la crema de mascarpone y la decoración:

  • 200 gr. de nata para montar bien fría.
  • 250 gr. de queso mascarpone.
  • 100 gr.de azúcar.
  • Ralladura de un limón.
  • Frutos rojos, en mi caso, fresas, arándanos y grosellas.
   Empezamos poniendo la leche en una jarra y la templamos en el micro, dándole unos segundos. 
   Echamos la levadura dentro y removemos bien para que se disuelva.
   Tamizamos en un bol el harina.
   Añadimos la sal y el azúcar y removemos para que se mezcle todo.
   Cascamos los huevos en un bol y los batimos un poco.
   Vertemos sobre el harina los huevos batidos y la leche con levadura.
   Mezclamos bien con una cuchara de madera o con la amasadora.
   Cuando hayamos conseguido una masa pegajosa vamos añadiendo la mantequilla a poquitos, no añadiendo más hasta integrar completamente la anterior. Si disponemos de amasadora será mucho más fácil.
   Seguimos amasando bien hasta que tengamos una masa bien brillante.
   Esta es la textura de la masa, es un poco pegajosa pero se despega con facilidad del dedo.
   Una vez conseguida la textura de la masa la dejamos dentro del mismo bol.
   La cubrimos con un trapo seco y la dejamos reposar unas dos horas, hasta que doble su volumen.
   Engrasamos el molde en el que vayamos a hornear y echamos la masa en él. No importa si la masa se desgasifica o se rompe. Lo que sí haremos será repartirla por todo el molde.
   La cubrimos con un trapo y la dejamos otra vez que doble su volumen. Esta vez bastará con una hora.
   Precalentamos el horno a 170º. 
   Horneamos nuestro babá durante 30-35 minutos. Tenemos que tener en cuenta que lo estamos preparando en un molde de corona, por lo que lo colocaremos en la rejilla del horno para que el calor circule bien por la chimenea.
   Lo sacamos, lo dejamos que se temple un poco y lo desmoldamos sobre una rejilla.
   Dejamos que se enfríe.
   Si lo que queremos es hacerlos en formato individual, les explico cómo lo hice yo.
   Podemos optar por utilizar flaneras desechables. En este caso, cogemos las flaneras, las colocamos sobre la boca de una botella y vamos presionando con las manos hasta conseguir que los moldes queden más estrechos.
   Engrasamos los moldes y vamos poniendo trozos de masa dentro. No hay que poner mucha porque luego crecerá bastante. Es suficiente con rellenar sólo la mitad del molde, incluso un poco menos.
   Igual que hicimos con el grande, una vez rellenos, los cubrimos con un trapo y los dejamos levar. En este caso, en media hora estarán.
   Los horneamos unos 20 minutos, los sacamos y los dejamos entibiar y los desmoldamos.
   También como dije los podemos hornear en pequeños moldes de corona. Igualmente los rellenamos no más de la mitad del hueco, levamos media hora tapados,horneamos unos 20 minutos, entibiamos y desmoldamos.
   Mientras tenemos nuestro babá haciendo el segundo levado, en el molde, podemos ir preparando tanto el almíbar como la crema.
   Para el almíbar, ponemos todos los ingredientes es un caldero, lo llevamos al fuego y dejamos que hierva unos 10 minutos.
   También podemos optar por hervir sólo el agua con el azúcar y añadir el limoncello al final, pero en ese caso no se evaporaría el alcohol.
   Para la crema, ponemos todos los ingredientes en un bol, los batimos con varillas eléctricas hasta que esté bien montada y la tenemos lista.
   La metemos en una manga con boquilla estrellada y la reservamos en la nevera hasta que la vayamos a usar.
   Ahora vamos a emborrachar el babá.
   Para el grande lo que hice fue colocarlo nuevamente en el molde.
   Coloqué el almíbar en una jarra y fui vertiéndolo a poquitos sobre él. Vertemos un poco y dejamos que lo vaya absorbiendo y así hasta haberlo echado casi todo. Reservé un poco para regarlo a la hora de servir.
   Luego dejamos que repose para que termine de absorber.
   Para emborrachar los pequeños lo que haremos será sumergirlos dentro del almíbar y dejar que se vayan empapando.
   Los retiramos con una espumadera y los colocamos sobre una rejilla colocada sobre una bandeja para que se escurran.
   Llegados a este punto lo único que nos falta es vestir de fiesta nuestro babá.
   Lo colocamos en el plato en el que lo vamos a servir.
   Rellenamos el hueco central con crema de mascarpone y decoramos la base.
   En el caso de los de formato individual, colocamos un poco de crema en los platos, colocamos los babás y les ponemos unas cuantas frutas. Los regamos con un poquito más de almíbar.
   Éstos son los que hice con la forma de tapones de champán.
   Estos los que hice en los moldes de minicoronas.
   Y este, la joya de la corona. Lo decoramos con los frutos rojos y tenemos nuestro espectacular babá preparado para presentarlo.
   Miren ese brillito que tiene, tan bien emborrachado.
   A la hora de servirlo, ponemos un trozo en el plato con un poco de crema y algunas frutas y, si queremos, lo podemos regar con un poco más de almíbar.
   Desde luego que es un postre increíble. Yo no tenía mucha fe, porque no soy de postres emborrachados, pero la verdad es que sorprende bastante lo riquísimo que está.
   Pues esta es mi aportación para este 40º Desafío en la cocina. Ahora les invito a que se den un paseo por nuestro blog para que vean la variedad de Babás que han hecho todos los miembros del grupo. Les aseguro que tienen para todos los gustos. Pinchando aquí llegarán sin pérdida.
   También les emplazo para el próximo 20 de marzo, que volveremos con un nuevo Desafío, en este caso salado que nos vendrá propuesto de la mano de M. Luz de Trasteando en mi cocina. Ya estoy ansiosa por saber qué nos va a proponer.