martes, 31 de mayo de 2016

FIDEOS CON POLLO EN SALSA TERIYAKI

Fideos con pollo en salsa teriyaki
   Hoy vamos con un plato de estilo oriental, en el que usaremos fideos chinos y salsa teriyaki. Ambos ingredientes los podemos encontrar sin ningún tipo de problema en cualquier gran superficie.
   Además de que es muy fácil de preparar es muy sano, al estar combinado con verduras. Es un plato completo que está buenísimo.
   Los ingredientes que usé son:

  • Una pechuga de pollo. (Si lo prefieres puedes usar pavo o ternera).
  • 250 gr. de fideos chinos de trigo.
  • Una cebolla.
  • Medio pimiento verde.
  • Medio pimiento rojo.
  • Una o dos zanahorias.
  • Salsa teriyaki.
  • Aceite de oliva.
   Antes de empezar con la receta les muestro la salsa por si les queda alguna duda de la que es. Esta es de la marca Kikoman.
   Empezamos quitando las posibles grasas a la pechuga de pollo y la cortamos en tiras.
   La ponemos en un plato y le ponemos dos o tres cucharadas de la salsa. Removemos y dejamos reposar al menos durante media hora.
   Pelamos la cebolla, raspamos las zanahorias, quitamos las nervaduras y semillas de los pimientos.
   Picamos toda la verdura en tiras.
   En el wok o en una sartén profunda ponemos un poco de aceite y salteamos el pollo a fuego fuerte, removiendo o meneando el wok.
   Sacamos el pollo y lo reservamos en un plato.
   Añadimos la verdura al wok. Si es necesario, añadimos antes un poco de aceite, pero muy poca. Dejamos que se vaya haciendo, removiendo de vez en cuando.
   Mientras vamos preparando los fideos.
   Ponemos a calentar agua con sal en un caldero.
   Cuando rompa a hervir añadimos los fideos y apagamos el fuego.
   Los vamos separando con un tenedor y los dejamos el tiempo que indique el fabricante.
   Cuando la verdura esté cocinada a nuestro gusto, añadimos al wok el pollo y removemos.
   Escurrimos los fideos y los incorporamos a la sartén.
   Vertemos un chorro generoso de salsa teriyaki y dejamos unos minutos, mientras que vamos removiendo para que se mezclen bien todos los sabores. (No me he olvidado de la sal. La salsa ya le da bastante sabor).
   Servimos espolvoreado con un poco de perejil seco y ya lo podemos disfrutar.
Fideos con pollo en salsa teriyaki
   Si se atreven los pueden comer con palillos chinos, aunque en nuestro caso sólo sirven para la foto.
Fideos con pollo en salsa teriyaki
   Riquísimo y sin ninguna complicación.

viernes, 27 de mayo de 2016

TARTA DE PLÁTANO Y GOFIO

Tarta de gofio y plátano
   Estamos cerca de la celebración del Día de Canarias, el 30 de mayo, y me apetecía preparar una tarta apropiada para la ocasión, con sabores 100% canarios.
   Me he decantado por una combinación que la mayoría de los niños y niñas canarios han probado alguna vez, sobre todo los que ya vamos teniendo una edad.
   Era habitual antes, no sé si aún lo seguirá siendo, que para el postre o para la merienda, nuestras madres nos prepararan plátanos "escachados" con gofio. Sí escachados. Aquí no aplastamos ni chafamos los plátanos, los escachamos con el tenedor, jeje.
   Se solía hacer sobre todo cuando los plátanos ya se quedaban muy maduros y empezábamos a ponerles pegas a la hora de comerlos.
   Pues esa es la combinación elegida para esta tarta; plátano en los bizcochos, que además los hace muy jugosos, y gofio, en este caso de millo, para la crema. Es una combinación muy rica que si no han probado aún les animo a que lo hagan.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para los bizcochos:

  • 330 gr. de harina simple de trigo.
  • Una cucharadita de levadura tipo royal (de las de café).
  • Media cucharadita de sal.
  • Media cucharadita de bicarbonato.
  • Tres plátanos bien maduros (de Canarias, claro).
  • El zumo y la ralladura de medio limón.
  • 160 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (en pomada).
  • 280 gr. de azúcar blanco.
  • 100 gr. de azúcar moreno.
  • Tres huevos talla L.
  • 200 ml. de leche.
  • Un yogur natural (de 125 gr.).
  • Una cucharadita de vainilla líquida (de las de postre).
Para la crema:

  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (en pomada).
  • 200 gr. de queso de untar bien frío ( no vale en versión light).
  • 200 gr. de azúcar glass.
  • Dos cucharadas bien colmadas de gofio (70 gr.)
  • Salsa de caramelo o toffe (opcional).
   Ponemos el horno a calentar a 170º.
   Preparamos dos moldes, engrasándolos y cubriendo el fondo con papel de horno.
   En este caso he utilizado dos moldes de 22 cm que vienen genial para este tipo de tartas. Son bastante baratos y los pueden encontrar en La cocinita cupcakes tanto en la tienda física como on line.
    En un bol tamizamos el harina con la levadura, la sal y el bicarbonato. Mezclamos y reservamos estos ingredientes secos.
    En una taza echamos la leche, el yogur y la vainilla. Mezclamos y reservamos estos ingredientes líquidos.
    Ponemos en un bol amplio la mantequilla, los dos tipos de azúcar y la ralladura de limón.
   Batimos hasta que estén integrados.
    Vamos añadiendo los huevos de uno en uno. No añadimos el siguiente hasta que el anterior esté integrado.
    Pelamos los plátanos, los ponemos en un plato, los escachamos con un tenedor, les echamos el zumo de limón y mezclamos bien.
    Añadimos los plátanos al bol y batimos bien.
    Ahora iremos añadiendo los ingredientes secos y los líquidos de manera alterna.
   Primero un tercio de los secos, luego la mitad de los líquidos, otro tercio de secos, el resto de líquidos y, finalmente, el resto de secos.
   Entre unos y otros vamos batiendo despacio para integrarlos.
    Terminamos de mezclar con una espátula para evitar que se nos quede nada pegado al fondo o nos queden grumos.
    Repartimos la mezcla en los dos moldes, intentando que tengan la misma cantidad.
    Horneamos cada bizcocho durante 35 minutos, hasta que al pincharlo con un palo de brocheta ésta salga limpia.
   Lo sacamos y lo dejamos templar sobre una rejilla unos diez minutos.
    Le damos la vuelta para desmoldarlo, le retiramos el papel de horno y lo dejamos enfriar completamente sobre una rejilla.
    Para la crema, ponemos la mantequilla en un bol y la batimos hasta que esté cremosa.
    Tamizamos el azúcar sobre la mantequilla. Mezclamos primero con una espátula y luego batimos hasta que quede cremosa y con un color blanquecino.
    Añadimos el queso bien frío y el gofio (también lo tamicé).
    Batimos hasta que esté todo integrado.
   Para el montaje de la tarta, manchamos el plato de servir con un poco de crema y ponemos uno de los bizcochos.
   Colocamos unas tiras de papel de aluminio alrededor para que no se nos manche el plato.
   Extendemos una capa de crema sobre el bizcocho, procurando que nos quede lisa.
   Colocamos el segundo bizcocho sobre la crema, con la parte más bonita hacia arriba, y presionamos con las manos.
   Damos una primera capa de crema por toda la tarta y dejamos enfriar media hora en la nevera.
   Damos una segunda capa que cubra un poco mejor, intentando dejar los laterales más o menos lisos.
   En la parte superior dibujé unas ondas con la misma espátula.
   Metemos el resto de la crema en una manga con boquilla rizada, retiramos el papel y decoramos la base y el borde superior de la tarta.
   Como tenía en la nevera salsa toffe que me había quedado de otra tarta le dibujé unos hilos en la parte de arriba. También podemos utilizar una salsa de toffe comprada o incluso caramelo líquido.
   Miren que presencia más mona tiene.
Tarta de gofio y plátano
   Y ésta la foto del corte, donde se puede apreciar lo jugoso de los bizcochos.
Tarta de gofio y plátano
   Créanme cuando les digo que es una combinación de lujo.

martes, 24 de mayo de 2016

GALLETAS DE AVENA Y CHOCOLATE

Galletas de avena y chocolate
   La semana pasada les dejé dos recetas saladas así que, para compensar la falta de azúcar, ésta les voy a dejar dos recetas dulces, para equilibrar.
   La primera de ellas son estas ricas galletas, ideales para el desayuno, la merienda o cualquier momento del día que nos apetezcan. 
   Son muy sencillas de hacer, sin necesidad de ningún molde. Además son ideales para hacer con los pequeños de la casa.
   Los ingredientes que usé fueron: (Con esta cantidad salen unas 60 galletas).

  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (que esté blandita).
  • 150 gr. de azúcar moreno.
  • 100 gr. de harina simple.
  • 300 gr. de copos de avena.
  • Una cucharadita de levadura tipo Royal (de las de café).
  • Un huevo talla L.
  • 200 gr. de pepitas de chocolate.
   Precalentamos el horno a 190º.
   Empezamos poniendo en un bol la mantequilla cortada en trocitos con el azúcar.
   Batimos hasta que quede cremoso.
   Añadimos el huevo a la mezcla y seguimos batiendo.
   Ahora echamos el harina, la avena y la levadura. Seguimos mezclando.
   Por último incorporamos las pepitas de chocolate a la masa.
   Con una espátula o cuchara de palo, vamos integrando las pepitas a la masa.
   Vamos formando bolitas de masa con las manos y las vamos colocando en una bandeja de horno forrada con papel. 
   La cantidad de masa de cada bolita dependerá del tamaño que queramos las galletas. En mi caso iba cogiéndola con una cucharadita de postre para que fueran todas más o menos igual.
   Aplastamos un poco las galletas con la palma de la mano.
   Las metemos en el horno y las cocinamos entre 10 y 12 minutos, hasta que veamos que empiezan a dorar.
   Las sacamos y las dejamos en la bandeja enfriar unos cinco minutos. 
   Al sacarlas aún estarás blandas, pero es normal. Al enfriarse se endurecen.
   Las pasamos a una rejilla y las dejamos que se enfríen completamente.
   Para conservarlas, las metemos en una lata de metal. Nos durarán más o menos una semana, si no se acaban antes, claro.
   No son las galletas más bonitas del mundo pero están riquísimas. 
   Son perfectas para acompañar el café de media tarde.
Galletas de avena y chocolate
   Miren al darles un mordisco lo riquísimas que lucen.
Galletas de avena y chocolate
   Son una auténtica golosina.