viernes, 24 de junio de 2016

POLLO CON SALSA DE TOMATES SECOS

Pollo con salsa de tomates secos
   Como el pasado lunes con motivo del Desafío en la cocina les dejé una receta dulce, hoy, a pesar de ser viernes y que no es lo normal en este blog, les dejo la propuesta salada de la semana.
   Se trata de una nueva receta en la que el pollo es el protagonista, pero esta vez acompañado de un ingrediente que, aunque conocía, nunca había utilizado en mis platos: el tomate seco.
   Para los que este ingrediente es nuevo, les diré que es bastante sencillo de conseguir. Yo concretamente lo conseguí en Mercadona, cerca de la zona donde están las bolsas de ensalada.
   Les dejo una foto para que vean de qué les hablo.
      Bien, pues les adelanto que queda una salsa riquísima y que creo que tanto sirve para acompañar al pollo como a unos filetes de cerdo.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Dos pechugas de pollo.
  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Medio paquete de tomates secos.
  • 250 ml. de caldo de pollo (si no tenemos caldo lo podemos hacer con un cubito disuelto en agua caliente).
  • Una cucharadita rasa de maicena (de las de postre).
  • 200 ml. de nata para cocinar.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Perejil seco.
   Lo primero que haremos es poner los tomates en un tarro con aceite de oliva que los cubra.
   Lo ideal es dejarlos macerando al menos durante un día, pero si no, al menos recomiendo que los tengan un par de horitas.
   El aceite de oliva que nos quede en el bote después de utilizarlos la podemos utilizar para aliñar ensaladas.
   Pelamos y picamos bien menudos la cebolla y los ajos.
   Escurrimos la mitad de los tomates y los ponemos en la picadora.
   Los trituramos hasta que queden trocitos pequeñitos.
   Este paso también se puede hacer a cuchillo. La idea es dejarlos muy chiquitos los trozos.
   Abrimos las pechugas es dos, sacando dos filetes de cada una.
   Les ponemos sal y pimienta por los dos lados.
   En una sartén amplia ponemos uno poco de aceite y echamos las pechugas.
   Las cocinamos por los dos lados, dejándolas bien hechas y doraditas.
   Las sacamos y las reservamos.
   En la misma sartén añadimos un poco más de aceite y rehogamos unos segundos los ajos.
   Añadimos la cebolla y dejamos que se haga hasta que esté transparente.
   Vertemos el caldo, reservando un poco, y raspamos bien el fondo de la sartén. Dejamos que hierva.
   En el caldo reservado diluimos la maicena.
   Vertemos en la sartén y removemos para que se disuelva. Notaremos que empieza a espesar.
   Incorporamos ahora los tomates secos y removemos.
   Por último añadimos la nata y ponemos sal y pimienta. Removemos y dejamos hasta que hierva, a fuego medio.
   Volvemos a meter las pechugas en la sartén, junto con el jugo que hayan dejado en el plato. Cubrimos bien con la salsa y dejamos que hierva suavemente unos minutos para que se integren bien los sabores.
   Espolvoreamos el perejil y apagamos el fuego.
   Sólo nos queda servirlo, acompañado con la guarnición que queramos, en este caso arroz blanco, y disfrutar de este maravilloso plato.
Pollo con salsa de tomates secos
   Está delicioso y la salsita está para mojar pan.
NOTA: Han llegado las vacaciones y toca disfrutar del tiempo libre. Este blog no cierra en vacaciones, pero sí que baja un poco el ritmo de publicación. Iré publicando más que nada cosas fresquitas y apropiadas para el verano, pero sin la periodicidad habitual.
   Muchísimas gracias por estar ahí y... ¡Feliz Verano a todos!

lunes, 20 de junio de 2016

MONT BLANC DE PISTACHO Y CHOCOLATE (44º DESAFÍO EN LA COCINA)

Mont Blanc de pistacho y chocolate
   Este Desafío de final de curso es un desafío especial. En esta ocasión son cinco las propuestas que tenemos y todas son postres individuales.
   En mi caso, me ha tocado elaborar unos Mont Blanc, de Francia.
   El resto de propuestas son:
  • Zeppole di San Giuseppe, de Italia.
  • Semlor, de Suecia.
  • Lamingtons, de Australia.
  • Mustikkapiiraat, de Finlandia.
   Pero esta vez no somos las Desafiadoras "las culpables" de estas propuestas, no. En este caso han sido cinco de las chicas del grupo. De alguna manera hemos querido premiar a cinco de las personas que, estando con nosotras desde el primer año, no han fallado a ninguno de los desafíos. Hemos creído que la  mejor forma de hacerlo era permitiéndoles que sean nuestras "Desafiadoras de honor" en este desafío de final de curso.
   Las elegidas han sido:
   Como les decía al principio, a mí me ha tocado preparar los Mont Blanc, propuesta hecha por Isabel.
   Se trata de unos pastelitos individuales, que normalmente se realizan con castaña y que llevan en su decoración una especie de "hilillos" que les dan un aspecto muy peculiar.
   En mi caso "he osado" a preparar mi propia versión de este dulce. Basándome básicamente en las imágenes que de este pastel hay por la red he hecho los míos, utilizando dos sabores que me parecen que casan a la perfección, el pistacho y el chocolate.
   El resultado, increíble. Además de resultar llamativos están riquísimos.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para las tartaletas:
  • 260 gr. de harina.
  • 40 gr. de cacao Valor puro.
  • 150 gr. de mantequilla bien fría.
  • 100 gr. de azúcar.
  • Cinco cucharadas de agua fría.
Para las trufas:
  • 200 ml. de nata para montar.
  • 200 gr. de chocolate para fundir.
Para la crema de vainilla:
  • 175 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 175 gr. de queso de untar (no vale versión light).
  • 175 gr. de azúcar glass.
  • Una cucharadita de vainilla.
Para la crema de pistacho:
  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 200 gr. de queso de untar.
  • 200 gr. de azúcar glass.
  • Una cucharada de pasta de pistacho (La puedes conseguir en La cocinita cupcakes).
   Empezaremos con la preparación de las tartaletas.
   En un bol amplio ponemos el harina, el cacao, el azúcar y la mantequilla en trocitos.
   Vamos mezclando hasta que consigamos una textura arenosa. Lo podemos hacer con las manos o con una amasadora.
   Añadimos las cucharadas de agua fría.
   Seguimos mezclando, lo justo hasta que podamos formar una bola con la masa.
   Ponemos la masa entre dos papeles de horno y la estiramos con un rodillo, como con unos cuatro mm.
   Con un cortador redondo, cortamos círculos un poco mayores que las tartaletas que vayamos a usar.
   Forramos las tartaletas con cada círculo de masa, presionando con los dedos en la base y los laterales. Ojo, es importante que no estiremos la masa, sino que la acomodemos sobre el molde.
   Colocamos círculos de papel de horno sobre la masa y ponemos unos pesos sobre ellas. En este caso he utilizado unas bolitas de cerámica que me conseguí en Rocasa, pero antes de tenerlas ponía garbanzos secos. Tenía unos garbanzos especialmente para eso y los utilizaba una y otra vez.
   Metemos las tartaletas en la nevera, al menos durante media hora.
   Precalentamos el horno a 170º. Una vez caliente, metemos las tartaletas dentro y horneamos durante 17 minutos.
   Sacamos sobre una rejilla y retiramos el papel con el peso.
   Dejamos que se tibien.
   Sacamos las tartaletas de los moldes y las dejamos enfriar completamente.
   Estas tartaletas nos sirven para infinidad de preparaciones, incluso las podemos congelar y sacarlas media horita antes de usarlas para tenerlas listas.
Tartaletas de chocolate
   Para hacer las trufas, ponemos la nata en un calentador y la llevamos al fuego medio.
   Una vez que rompa el hervor, añadimos el chocolate troceado y apagamos el fuego. Dejamos que repose un par de minutos.
   Removemos con unas varillas hasta que el chocolate esté completamente derretido he integrado con la nata.
   Cubrimos con papel film, pegado sobre la trufa, y dejamos enfriar, primero a temperatura ambiente y luego en la nevera hasta el día siguiente.
   A la hora de formar las trufas es importante que la mezcla esté bien fría, así que si quieren la pueden meter al congelador una media hora antes de empezar a hacerlas.
   Vamos cogiendo porciones con una cucharilla de postre y rápidamente le damos forma de bola con las manos. Las vamos colocando en una bandeja con papel de horno y las metemos en la nevera hasta el momento de usarlas.
   Vamos ahora con la crema de vainilla. 
   Ponemos la mantequilla en trozos en un bol amplio y la batimos hasta que esté cremosa y pálida.
   Añadimos el azúcar glass, tamizándolo primero y seguimos batiendo hasta que esté integrados. Es preferible primero unirlos un poco con una espátula y luego con la batidora, más que nada para que no se nos llene la cocina de una nube de azúcar glass.
   Echamos al bol el queso bien frío y la vainilla.
   Seguimos batiendo hasta que la crema esté homogénea y bien integrados todos los ingredientes. (Es importante que rebañemos en la parte de abajo del bol para que no se nos queden restos sin unir).
   Una vez que tengamos la crema preparada la ponemos en una manga pastelera con boquilla redonda. 
   La reservamos en la nevera hasta el momento de usarla.
   Para la crema de pistacho, procedemos de la misma manera que la de vainilla, pero en este caso, añadiendo la pasta de pistacho cuando ponemos el queso.
   Además para darle un tono más "mono" a la crema le añadí dos gotas de colorante verde, aunque esto es opcional.
   La crema de pistacho también la metemos en una manga, aunque en este caso vamos a usar dos boquillas distintas, una de estrella pequeña y una de hacer decoraciones tipo césped, por lo que le pondremos un adaptador que nos permita cambiarlas. (Tanto las boquillas como el adaptador los puedes conseguir en La cocinita cupcakes)
   Ya tenemos las tartaletas, las trufas y las cremas, así que ya podemos montar nuestros Mont Blanc.
   (Hay que tener en cuenta que la crema tiene que tener la consistencia adecuada para manejarla así que si ven que se ha quedado dura en la nevera déjenla al menos 15 o 20 minutos fuera para que se ablande un poco y fluya con suavidad por la boquilla.)
   Cubrimos el interior de las tartaletas con crema de vainilla.
   Colocamos una trufa en el medio y presionamos un poco para que quede bien fijada.
   Ahora, con la crema de pistacho, y con la boquilla rizada, cubrimos alrededor y sobre la trufa, elevando la crema hasta formar una especie de montaña.
   Cambiamos la boquilla rizada por la de césped y cubrimos desde abajo hacia arriba. Los haremos repartiendo la mezcla alrededor del pastel, de manera ascendente. 
   Para finalizar, cogí una de las trufas que sobraron, la dividí en ocho pequeñas trufas y las cubrí con cacao en polvo. Con ellas "coroné" la cima de mis Mont Blanc.
Mont Blanc de pistacho y chocolate
   Miren qué preciosidad de corte queda. Cada una de las capas bien definida y esa trufa maravillosa en medio.
Mont Blanc de pistacho y chocolate
   Ahora les invito a que pasen por nuestro blog, Desafío en la cocina, y se deleiten con las distintas versiones de este dulce que han hecho mis compañeras, además de las versiones de las otras cuatro propuestas. Van a ver qué de cosas ricas van a encontrar.
   También les recuerdo que éste es nuestro último desafío del curso. El grupo Desafío en la cocina se toma vacaciones, pero no se preocupen que aquí estaremos a partir del 20 de septiembre con nuevas y variadas propuestas.

viernes, 17 de junio de 2016

POLVITO URUGUAYO

Polvito uruguayo
   No siempre disponemos de tiempo y de ganas para enrollarnos con un postre pero eso no significa que no podamos recurrir a una "solución" rápida, cómoda y, sobre todo, buenísima.
   Este postre que les traigo hoy es un postre muy conocido por aquí. Se realiza con sólo cuatro ingredientes y tenemos un postre ideal para coronar una comida y quedar como una reina.
   En cuanto a las cantidades, pues dependerá de la cantidad de vasitos que queramos preparar. Incluso lo podemos preparar en una fuente grande, simplemente utilizando más cantidad de cada ingrediente.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Nata para montar bien fría (con 200 ml. me dio para cuatro vasitos).
  • Galletas tipo digestive (utilicé tres y, en este caso, caseras. En breve les traeré la receta).
  • Dulce de leche (uso el de la lechera porque tiene una consistencia más líquida y es más fácil de verter).
  • Suspiros o merengues secos (un puñadito).
   Aquí tienen la foto con los ingredientes. Son fáciles de conseguir y además económicos.
    Empezaremos poniendo la nata en un bol amplio y la montamos con varillas eléctricas. No le ponemos nada de azúcar.
    Trituramos las galletas hasta reducirlas a polvo. Si no tienen picadora las pueden meter en una bolsa y escacharlas con un rodillo o botella.
    Desmenuzamos un poco los suspiros con las manos, dejando algunos trozos más grandecitos.
    Ponemos una base de galleta molida en la base de los vasos (Como una cucharada).
    Ponemos una capa de nata sobre el polvo de galletas (yo la metí en una manga para que fuera más cómodo).
    Sobre la nata vertemos unos hilos de dulce de leche. 
    Espolvoreamos unos pocos de los suspiros picados.
    Ahora espolvoreamos un poco de galleta molida. No ponemos tanta como en el fondo, sólo una poca.
    Volvemos a poner una capa de nata y espolvoreamos suspiros.
    Regamos nuevamente con dulce de leche.
   Sólo nos queda ponerle un pequeño suspiro encima y ponerlos en la nevera hasta la hora de comerlos.
Polvito uruguayo
   Como ven no es nada complicado y queda un postre de maravilla.
Polvito uruguayo
   Y además queda monísimo presentado en vasitos.