martes, 28 de febrero de 2017

SALCHICHAS CON PAPAS AL HORNO

   Hoy una plato de esos de no ensuciar nada, o casi nada. Cocinado al horno, sin apenas grasa y con un resultado estupendo.
   Teniendo un horno en casa es casi "delito" decir que no se sabe cocinar.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 10 o 12 papas pequeñas.
  • Medio pimiento rojo.
  • Medio pimiento verde.
  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Seis salchichas frescas (en este caso de pollo).
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Hierbas provenzales.
  • Aceite de oliva.
   Ponemos el horno a calentar a 190º.
   Lavamos bien las papas, sin quitarles la piel, las partimos por la mitad y las ponemos en una fuente que pueda ir al horno.
    Pelamos la cebolla, la partimos por la mitad y luego en cuartos.
    Quitamos las semillas y nervaduras a los pimientos y los cortamos en trozos.
    Lavamos los ajos y les damos un golpe seco con el cuchillo para chafarlos.
    Ponemos todas las verduras en la fuente con las papas.
    Le ponemos un poco de sal y un poco de pimienta negra molida.
    Espolvoreamos con hierbas provenzales y regamos con dos cucharadas de aceite.
   Removemos bien con una cuchara de palo para que se impregne todo.
   Metemos al horno durante 20 minutos.
    Cortamos las salchichas en tres o cuatro trozos cada una.
    Pasados los 20 minutos, las añadimos a la fuente y removemos un poco.
    Volvemos a meter en el horno y dejamos que se cocine durante 40 minutos más.
    Dejamos templar un poco y ya lo tenemos listo.
    Un plato muy sencillo y completo.
   Sin ninguna complicación y además buenísimo.

viernes, 24 de febrero de 2017

ALFAJORES DE MAICENA

ALFAJORES DE MAICENA
   Una de mis hermanas me regaló un bote de dulce de leche que a su vez le habían regalado a ella. Por supuesto "la intención" era que preparara algún postre con él. 
   Aún no tenía claro qué preparar hasta que el otro día Bego publicó unos alfajores, en su caso con chocolate.
   Así que me decidí y preparé estos más clásicos a los que tenía ganas desde hacía tiempo.
   Son unos bocados riquísimos. La galleta parece que se deshace en la boca.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 150 gr. de azúcar.
  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • Una cucharadita de vainilla.
  • Tres yemas de huevo.
  • 200 gr. de harina.
  • 300 gr. de maicena.
  • Dos cucharaditas de levadura.
  • Media cucharadita de sal.
  • Dulce de leche.
  • Coco rallado.
   En un bol ponemos el azúcar y la mantequilla. Batimos hasta que tengamos una mezcla cremosa.
    Vamos añadiendo las yemas de una en una, no añadiendo la siguiente hasta incorporar la anterior.
    Echamos la vainilla y seguimos mezclando.
    Ahora incorporamos el harina, la maicena, la levadura y la sal, pasando todo por un colador.
    Vamos mezclando, lo justo hasta que podamos formar una bola con la masa.
   La envolvemos en papel film y la dejamos media hora en la nevera.
    Pasado el tiempo ponemos el horno a calentar a 170º.
   Ponemos la masa entre dos papeles de horno y la estiramos con el rodilla, dejándola con unos 4-5 mm de espesor.
   Cortamos las galletas con un cortapastas, en este caso de 5,5 cm.
    Ayudados de una espátula pasamos las galletas cortadas a una bandeja de horno con papel.
    Horneamos de 10 a 12 minutos, hasta que los bordes apenas empiecen a estar un pelín dorados.
   Sacamos del horno y dejamos enfriar unos diez minutos en la bandeja. No intenten manipularlas en caliente porque aún están blanditas y se romperán.
    Las pasamos a una rejilla y las dejamos que se enfríen completamente.
   Los restos de masa los volvemos a juntar, estirar, cortar galletas y hornear.
    Estas son las que salieron con la cantidad de ingredientes que usé.
    Cuando las galletas estén completamente frías empezamos con el montaje de los alfajores.
   Hay que manipular las galletas con cuidado porque son delicadas y se pueden romper.
   Metemos el dulce de leche en un bolsa o manga pastelera y le cortamos un agurejito.
   En un plato ponemos coco rallado.
    Cogemos una de las galletas y la cubrimos con dulce de leche. No importa si llegamos al borde.
    Cubrimos con otra galleta. Presionamos con mucha suavidad.
   Con lo que nos sale por los lados, manchamos todo el reborde del alfajor.
    Los hacemos rodar sobre el coco para que se quede pegado por todo el borde.
   Y ya tenemos listos nuestros ricos alfajores para disfrutarlos.
ALFAJORES DE MAICENA
   Y aquí un poquito más de cerca. Me encanta el color tan delicado que tienen.
ALFAJORES DE MAICENA
   Además están riquísimos. La galleta casi que se funde en la boca y con el dulce de leche y el coco es un bocado de sabor superior.

lunes, 20 de febrero de 2017

LICOR DE FRUTOS ROJOS (50º DESAFÍO EN LA COCINA)

LICOR DE FRUTOS ROJOS

   La propuesta para este 50º Desafío en la cocina ha sido elaborar Licores, cócteles y bebidas.
   ¿Y a qué viene esta propuesta? Pues a que este mes hacemos nuestro 50ª Desafío y hemos pensado que qué mejor manera de celebrarlo que brindando por ello.
   Brindamos por todos los que están, por todos los que estuvieron y por todos los que estarán, con el deseo de que sean muchísimos Desafíos los que hagamos y compartamos con ustedes.
   En mi caso me he decidido por un licor de frutos rojos.
   Lleva un poco de tiempo el hacerlo, pero básicamente es por la espera porque trabajo lo que se dice trabajo tiene poco. En cualquier caso en una semanita lo tendremos listo para disfrutarlo y brindar con él.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Un kilo de frutos rojos ( Yo utilicé medio kg. de fresas y medio kg. de mezcla de frambuesas, arándanos y moras).
  • 400 gr. de azúcar.
  • 350 ml. de vodka.
   Empezamos lavando las fresas, quitándoles las hojas y cortándolas en trozos.
   Ponemos el resto de frutos en un colador y los lavamos rápidamente debajo del grifo.
   Metemos la fruta en un bote de cristal que tenga tapa. Yo utilicé uno de un litro y medio de capacidad y me cupo perfectamente.
   Añadimos el azúcar sobre la fruta.
   Vamos empujando con una cuchara de madera para que penetre bien entre la fruta.
   Lo tapamos y lo metemos en la nevera durante tres días. Cada doce horas más o menos le damos un buen meneo al bote, aunque en mi caso lo hice con más frecuencia.
   Pasados los tres días, sacamos el bote de la nevera y añadimos el vodka. Cerramos y meneamos bien.
   Lo metemos en la nevera de nuevo durante cuatro días.
   Igual que la vez anterior, meneamos de vez en cuando el bote.
   Pasados los cuatro días ya los tenemos casi listo.
   En un bol amplio ponemos un colador y le ponemos unas gasas.
   Vamos echando la mezcla sobre las gasas y con una espátula vamos ayudando a que destile bien. 
   También podemos ir apretando recogiendo la gasa como un paquete y apretando con las manos.
   Una vez colado todo el licor sólo nos queda embotellarlo.
   Lo vertemos en una botella de cristal, a través de un fonil o embudo y lo dejamos en la nevera hasta que lo vayamos a consumir.
   Para tomarlo lo mejor es hacerlo bien frío de la nevera.
LICOR DE FRUTOS ROJOS
   Y por supuesto es un licor estupendo para cualquier celebración o brindis.
LICOR DE FRUTOS ROJOS
   ¡Arriba, abajo, al centro y... pa´dentro!
   Y después del brindis les invito a que se pasen por nuestro blog Desafío en la Cocina para que vean las distintas propuestas que nos han hecho los miembros del grupo.
   Además les recuerdo que Desafío en la Cocina vuelve el próximo 20 de marzo con una propuesta dulce de la mano de La cocina de Camilni. ¿Qué sorpresa nos tendrán preparada las hermanas?

viernes, 17 de febrero de 2017

TARTA BAKEWELL

TARTA BAKEWELL
   Una de las primeras cosas que hice en cuanto llegaron las primeras fresas al mercado fue preparar mermelada de fresa, pero no porque me apasione ponerla en las tostadas para el desayuno, no. Lo hice porque quería hacer esta tarta y, aunque bien es cierto que podemos hacerla con mermelada comprada y de cualquier sabor, yo quería que fuera 100% casera.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para la base:

  • 300 gr. de harina.
  • 150 gr. de mantequilla fría.
  • 50 gr. de azúcar glass.
  • Una pizca de sal.
  • Una yema de huevo L.
Para el relleno o frangipane:

  • 170 gr. de mantequilla en pomada.
  • 170 gr. de azúcar glass.
  • Cuatro huevos talla L.
  • 170 gr. de almendras molidas.
  • 40 gr. de harina.
  • Una pizca de sal.
Además necesitaremos:

  • Mermelada de fresa o cualquier sabor que prefieras (Para ver cómo hago la de fresas pincha aquí).
  • Un paquete de almendras laminadas.
  • Una clara de huevo L.
   Empezaremos por preparar la base.
   Ponemos en un bol todos los ingredientes.
    Vamos mezclando hasta que consigamos una textura desmigada. Lo podemos hacer con el accesorio de palas o con las manos.
    Vamos juntando la masa hasta que podamos formar una bola con ella, sin amasar demasiado, sólo lo justo para unir la masa.
   La envolvemos en papel film y la dejamos en la nevera media hora.
    Precalentamos el horno a 190º.
   Ponemos la masa entre dos hojas de papel y estiramos con un rodillo hasta que obtengamos más o menos un círculo de tamaño un poco superior al molde a usar, en mi caso uno de 26 cm.
    Retiramos el papel de arriba y, ayudándonos del otro llevamos la masa al molde. Retiramos el papel.
   No pasa nada si la masa se rompe un poco. 
    Cortamos el exceso de masa de los bordes y con los recortes vamos rellenando los posibles huecos que nos hayan quedado. Ponemos la masa encima y vamos presionando con los dedos.
    Pinchamos la base con un tenedor.
    Cubrimos con un papel de horno y ponemos un peso encima. Yo pongo unos garbanzos secos que tengo guardados para eso.
   La llevamos al horno y la cocinamos diez minutos.
    Sacamos del horno, retiramos los garbanzos y el papel y pintamos toda la masa con la clara de huevo.
    Volvemos a meterla en el horno y la horneamos diez minutos más.
   La sacamos y la dejamos que se enfríe.
   Mientras se enfría preparamos el relleno.
   En un bol ponemos el azúcar y la mantequilla y batimos hasta que tengamos una mezcla cremosa.
    Añadimos los huevos, ligeramente batidos, de uno en uno. No añadimos el siguiente hasta que el anterior esté integrado.
    La mezcla adquirirá textura como de cortada, pero no se preocupen que vamos bien.
    Echamos ahora al bol la almendra molida, el harina y la pizca de sal.
    Vamos mezclando con una espátula hasta que tengamos todo integrado.
    Una vez que la masa está fría podemos empezar a montar la tarta.
   Cubrimos la base con una capa de mermelada. En mi caso no la hice muy gruesa pero eso al gusto del consumidor.
    Ahora repartimos la crema del relleno. Lo mejor es ponerla en una manga o en una bolsa para repartirla sin mezclarla con la mermelada.
    Ahora alisamos la masa con una espátula.
    Espolvoreamos la almendra molida por toda la tarta de manera que toda la crema quede cubierta con ella.
    La llevamos al horno, a 190º, y cocinamos durante 30 minutos.
   Sacamos y dejamos sobre una rejilla hasta que se enfríe.
   Una vez que esté completamente fría ya podemos desmoldarla.
TARTA BAKEWELL
    Me encanta el aspecto rústico que tiene esta tarta.
TARTA BAKEWELL
   Y este es el interior, con la fina capa de mermelada dándole el toque de color y de sabor.
TARTA BAKEWELL
   Una tarta increíblemente rica.