Hoy comemos pasta y, para no aburrirnos, vamos con otra forma de prepararla.
Esta vez combinando espinacas y bacon, con una salsita de vino y nata que le queda de maravilla.
El resultado, buenísimo, créanme.
Los ingredientes que usé fueron:
Ponemos un poco de aceite en una sartén y rehogamos los ajos.
Añadimos la cebolla y dejamos que se vaya haciendo.
Lavamos bien las espinacas y las picamos.
Cuando la cebolla esté transparente las añadimos a la sartén y dejamos hasta que se rindan.
Vertemos un buen chorro de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol.
Ahora vertemos la nata líquida y ponemos sal, pimienta y un poco de nuez moscada.
Removemos y dejamos que se vaya haciendo a fuego medio, sin perder el chup chup.
Mientras ponemos un caldero con agua y sal al fuego. Cuando esté caliente añadimos la pasta y dejamos cocinar el tiempo que indique el fabricante.
En otra sartén, sin nada de aceite, añadimos el bacon.
Lo dejamos que se haga a fuego alto, moviendo con una cuchara de palo para que no nos salte.
Una vez que veamos que la salsa está reducida estará lista. En este momento probamos por si tenemos que rectificar de sal.
Escurrimos los macarrones del agua de cocción.
Los añadimos a la sartén junto con el bacon.
Removemos y dejamos que se cocine todo el conjunto un par de minutos para que se integren los sabores.
Sólo nos queda servirlo y disfrutarlo.
Un plato sin ninguna complicación y con un resultado estupendo.
¿Les apetece un poco?
Esta vez combinando espinacas y bacon, con una salsita de vino y nata que le queda de maravilla.
El resultado, buenísimo, créanme.
Los ingredientes que usé fueron:
- 175 gr. de macarrones tipo pluma.
- 150 gr. de espinacas.
- Una cebolla.
- Dos dientes de ajo.
- 100 gr. de bacon cortado a tiras.
- Un bric de nata para cocinar.
- Un chorro de vino blanco.
- Sal.
- Pimienta.
- Nuez moscada.
- Aceite de oliva.
Ponemos un poco de aceite en una sartén y rehogamos los ajos.
Añadimos la cebolla y dejamos que se vaya haciendo.
Lavamos bien las espinacas y las picamos.
Cuando la cebolla esté transparente las añadimos a la sartén y dejamos hasta que se rindan.
Vertemos un buen chorro de vino blanco y dejamos que se evapore el alcohol.
Ahora vertemos la nata líquida y ponemos sal, pimienta y un poco de nuez moscada.
Removemos y dejamos que se vaya haciendo a fuego medio, sin perder el chup chup.
Mientras ponemos un caldero con agua y sal al fuego. Cuando esté caliente añadimos la pasta y dejamos cocinar el tiempo que indique el fabricante.
En otra sartén, sin nada de aceite, añadimos el bacon.
Lo dejamos que se haga a fuego alto, moviendo con una cuchara de palo para que no nos salte.
Una vez que veamos que la salsa está reducida estará lista. En este momento probamos por si tenemos que rectificar de sal.
Escurrimos los macarrones del agua de cocción.
Los añadimos a la sartén junto con el bacon.
Removemos y dejamos que se cocine todo el conjunto un par de minutos para que se integren los sabores.
Sólo nos queda servirlo y disfrutarlo.
Un plato sin ninguna complicación y con un resultado estupendo.
¿Les apetece un poco?





