No puede ser. Hace ya más de un mes que no pongo una nueva receta con pollo, así que ya va siendo hora.
En esta ocasión, se trata de una receta muy sana, ideal para la operación bikini y para desintoxicarnos del exceso de dulces de semana santa.
Además, es súper sencilla de hacer. Se prepara, se mete al horno y casi nos olvidamos de ella hasta que acabe el tiempo.
Los ingredientes que usé fueron:
Pelamos el ajo y lo ponemos en la picadora con el perejil y la pastilla de caldo.
Lo trituramos bien.
Añadimos el zumo de naranja y un chorrito de vino blanco.
Removemos bien con una cuchara.
Pintamos una fuente que pueda ir al horno con un poco de aceite y colocamos los muslos de pollo.
Los regamos con la picada.
Los horneamos alrededor de una hora, regando de vez en cuando con el propio jugo de la cocción.
Pues así de sencillo tenemos un rico pollo que hará las delicias de cualquiera.
Sólo nos queda servirlo con la guarnición elegida, en este caso unas papas especiadas al horno que podemos hornear al mismo tiempo que el pollo, de hecho así exactamente fue como lo hice yo.
Riquísimo el sabor que le da la naranja al pollo.
En esta ocasión, se trata de una receta muy sana, ideal para la operación bikini y para desintoxicarnos del exceso de dulces de semana santa.
Además, es súper sencilla de hacer. Se prepara, se mete al horno y casi nos olvidamos de ella hasta que acabe el tiempo.
Los ingredientes que usé fueron:
- Tres muslos de pollo partidos en dos trozos. (Yo les quito la piel para que resulten aún más sanos, pero si te gusta la piel churruscadita la puedes dejar).
- Dos dientes de ajo.
- Unas ramas de perejil.
- Una pastilla de caldo de pollo.
- Un vaso de zumo de naranja.
- Un chorrito de vino blanco.
- Un poco de aceite de oliva.
Pelamos el ajo y lo ponemos en la picadora con el perejil y la pastilla de caldo.
Lo trituramos bien.
Añadimos el zumo de naranja y un chorrito de vino blanco.
Removemos bien con una cuchara.
Pintamos una fuente que pueda ir al horno con un poco de aceite y colocamos los muslos de pollo.
Los regamos con la picada.
Los horneamos alrededor de una hora, regando de vez en cuando con el propio jugo de la cocción.
Pues así de sencillo tenemos un rico pollo que hará las delicias de cualquiera.
Sólo nos queda servirlo con la guarnición elegida, en este caso unas papas especiadas al horno que podemos hornear al mismo tiempo que el pollo, de hecho así exactamente fue como lo hice yo.
Riquísimo el sabor que le da la naranja al pollo.




