Creo que me voy a tener que plantear cambiarle el nombre al blog y, en lugar de Tomillo, laurel y otras cosas de comer, lo voy a tener que llamar Pollo, tartas y otras cosas de comer.
La verdad es que las tartas me encanta hacerlas y sobre todo ver cómo disfrutan las personas que las comen.
Pero lo del pollo y yo creo que es amor incondicional, es una carne que me encanta y por eso siempre busco distintas maneras de cocinarlo.
Bueno, pues aquí va una manera más, para ir ampliando el repertorio (eso sí, no se vayan a pensar que va a ser la última).
Los ingredientes que usé fueron:
- Dos pechugas de pollo.
- Una cebolla.
- Dos dientes de ajo.
- Medio pimento rojo.
- Medio pimiento verde.
- Una o dos zanahorias.
- Unos 200 gr. de habichuelas (judías verdes).
- Una lata de tomate natural triturado.
- Un vaso de vino blanco (de los de agua).
- Una cucharadita de pimentón (de las de café).
- Un poco de tomillo.
- Una hoja de laurel.
- Sal.
- Pimienta,.
- Una pizca de azúcar.
- Aceite de oliva.
Quitamos la posible grasa que tengan las pechugas, las cortamos en cuadritos y las salpimentamos.
Raspamos la zanahoria, quitamos las nervaduras y semillas a los pimientos y quitamos las hebras de las habichuelas. Picamos todo bien menudito.
Ponemos un poco de aceite en la olla y doramos el pollo.
Lo retiramos y lo reservamos.
En la misma olla, ponemos un poquito más de aceite y rehogamos los ajos.
Añadimos la cebolla y rehogamos hasta que esté transparente.
Incorporamos el resto de verduras y rehogamos unos minutos.
Echamos ahora el pollo, con el jugo que nos haya quedado en el plato, y una cucharadita de pimentón. Damos unas vueltas.
Vertemos el tomate triturado y ponemos el tomillo, el laurel, el vino blanco, sal, pimienta y una pizca de azúcar.
Removemos todo muy bien para que se mezcle.
Cerramos la olla y subimos el fuego al máximo (el 9 en mi caso). Cuando suba la válvula, bajamos a fuego medio-bajo (yo al 4) y cocinamos durante 10 minutos. Dejamos despresurizar la olla y abrimos.
(Si lo hiciéramos sin la olla, dejamos cocinar hasta que las verduras y el pollo estén tiernos).
Servimos el pollo con la guarnición elegida, en este caso, un poco de arroz cocido integral.
Otra manera de cocinar el pollo, que además queda muy rica con todas las verduras y la salsita.





