martes, 23 de mayo de 2017

ESPAGUETIS CON SALMÓN Y CHAMPIÑONES

ESPAGUETIS CON SALMÓN Y CHAMPIÑONES
   Siguiendo con la línea de este blog, al menos en lo que a platos salados se refiere, vamos hoy con un plato rápido, sano y completo. Y por supuesto, un plato riquísimo.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 250 gr. de espaguetis.
  • Cuatro o cinco dientes de ajo.
  • Unos 200 gr. de salmón fresco.
  • Cuatro o cinco champiñones grandecitos.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Un chorro de vino blanco.
  • Perejil fresco.
  • Aceite de oliva.
   Ponemos a calentar, en un caldero, abundante agua con sal.
    Mientras se calienta, pelamos los ajos y los cortamos en láminas.
    Lávamos rápidamente bajo el chorro los champiñones y los laminamos.
    Ponemos un poco de aceite en una sartén y rehogamos los ajos unos minutos.
    Incorporamos los champiñones a la sartén y dejamos que se vayan haciendo.
    Retiramos la piel al salmón, si la tuviera, y lo cortamos en trocitos pequeños.
    Ponemos a cocer los espaguetis en el agua cuando esté caliente y cocinamos el tiempo que indique el fabricante, contado a partir de que empiece a hervir.
    Cuando los champiñones estén, los regamos con un chorro de vino blanco y dejamos que evapore a fuego alto.
    Añadimos el salmón y le ponemos sal y pimienta. Removemos y dejamos que se vaya haciendo. El salmón se cocinará muy rápido.
    Lavamos un puñado de perejil y lo picamos.
    Lo incorporamos a la sartén.
    Removemos bien y reservamos hasta que se termine la pasta.
    Una vez que la pasta esté lista, la escurrimos del agua de cocción.
    La echamos en la sartén.
    Removemos bien para que se mezclen todos los ingredientes.
   Servimos y disfrutamos.
ESPAGUETIS CON SALMÓN Y CHAMPIÑONES
   Simple,sana y deliciosa.

sábado, 20 de mayo de 2017

FLOTATINA DE LIMA Y TUNO INDIO (5º ANIVERSARIO DESAFÍO EN LA COCINA)

FLOTATINA DE LIMA Y TUNO INDIO
   Este mes, en Desafío en la Cocina, celebramos nuestro quinto cumpleaños y, para celebrarlo, hemos tenido que preparar una Flotatina o Gelatina envuelta.
   Cinco años son unos cuantos. Nunca nos hubiéramos imaginado que pudiéramos llegar a cumplir cinco años cuando empezamos con esta "locura". Sin embargo, aquí seguimos, dando "guerra" y espero que sea por muchos años más.
   Muchas son las personas que han pasado por el grupo. Algunas siguen y otras ya no están, pero todas y cada una de ellas han hecho posible que este proyecto siguiera caminando y que aún lo siga haciendo. Así que agradecer a los que estuvieron, a los que están y a los que estarán.
   Y por supuesto, mención especial al resto de las "bosses". Llevar un grupo como éste no es trabajo sencillo pero, la verdad, que cuando se cuenta con las "mejores socias" todo sale rodado.
   Como dije al principio, para celebrarlo hemos propuesto que preparáramos Flotatina.
   Básicamente se trata de un postre que se hace flotar en gelatina, de manera que lo envuelva. 
   En este caso, y teniendo en cuenta que estamos de cumpleaños, pedimos que lo hicieran en formato tarta.
   Yo me he decantado por una mezcla de sabores quizás no muy típica pero que, les aseguro, está buenísima. 
   Además, le he querido añadir una pequeña parte de bizcocho para que, al desmoldarla, hiciera la función de base de la tarta.
   Aunque les pueda parecer complicada no lo es en absoluto. Tiene muchos pasos pero son todos muy sencillos. El paso más delicado es el momento de verter la gelatina pero intentaré explicarlo lo mejor posible.
   Eso sí, ya les aviso que esta no es una tarta para hacer con prisas. Hay unos tiempos de cuajado que debemos respetar para que nos salga bien.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para el bizcocho:

  • 50 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 75 gr. de azúcar.
  • Un huevo talla L.
  • 50 ml. de leche.
  • 75 gr. de harina.
  • Cuarto de cucharadita de levadura.
  • Una brizna de sal.
  • Ralladura de lima.
  • Unas gotas de colorante en gel rosa.
Para el relleno de lima:

  • 300 gr. de queso batido.
  • 500 ml. de nata para montar muy fría.
  • Dos yogures de lima- limón (los que conseguí eran Activia).
  • 200 gr. de azúcar.
  • Ralladura de una lima.
  • El zumo de dos o tres limas.
  • 50 ml. de agua.
  • 15 hojas de gelatina (uso las de Mercadona).
  • Unas gotas de colorante verde.
Para la gelatina de tuno indio: (Con estas cantidades que utilicé me sobró bastante. Podemos hacer sólo la mitad de ingredientes o lo que nos sobre ponerlo en cacharritos individuales).

  • 750 ml. de zumo de tuno indio. 
  • 12 hojas de gelatina.
Para la decoración:

  • 200 ml. de nata para montar muy fría.
  • Dos cucharadas de azúcar.
  • Una cucharada de queso de untar.
  • Un par de limas cortadas en rodajas y luego en cuartos.
   Empezaremos preparando el bizcocho que finalmente hará de base.
  Ponemos a calentar el horno a 170º.
   En un bol ponemos el azúcar, la mantequilla y la ralladura de lima. Batimos bien.
   Añadimos el huevo y seguimos batiendo.
   Tamizamos el harina, la levadura y la sal sobre la mezcla y batimos hasta que se integre.
   Ponemos un poco de colorante rosa en la leche, mezclamos y la añadimos al bol.
   Mezclamos con una espátula hasta que esté todo integrado.
   Ponemos la masa en el molde engrasado (yo he usado el Elegant Party de Nordic Ware que tiene 2´6 litros de capacidad). Llevamos al horno y cocinamos durante 20 minutos.
   Sacamos y dejamos templar unos diez minutos.
    Lo desmoldamos y dejamos que se enfríe completamente sobre una rejilla.
   Vamos ahora con el relleno de lima.
   En un plato con agua fría del tiempo ponemos a hidratar las hojas de gelatina unos cinco minutos.
   En un bol amplio ponemos el queso, la nata, los yogures, el azúcar y las ralladura de lima.
   Mezclamos bien. Yo lo hago con el brazo de la batidora, con el accesorio de cuchillas, para que no me quede ningún grumo.
   Exprimimos las limas y recogemos el zumo en un bol.
   Añadimos los 50 ml. de agua y calentamos en el microondas unos 30 segundos.
   Añadimos la gelatina escurrida y removemos bien para que se disuelva. Dejamos que se temple.
   A la mezcla del bol, le añadimos unas gotas de colorante verde y batimos. La cantidad dependeré de lo verde que quieras que quede.
   Por último, añadimos el zumo con la gelatina y batimos.
   El mismo molde que utilizamos para el bizcocho, una vez lavado y seco, lo engrasamos bien con aceite de girasol, retirando el exceso con una servilleta de papel. Es importante que engrasemos toda la superficie.
   Vertemos la mezcla del relleno sobre el bizcocho y, ayudándonos con una espátula, lo despegamos de los lados para que cuele el relleno por debajo y así conseguir que el bizcocho flote. En este caso no es complicado porque el bizcocho es pequeñito.
   He echado toda la mezcla que preparé, no me sobró nada ni le quité nada.
   Lo llevamos a la nevera un mínimo de cuatro horas para que cuaje la gelatina.
   Cuando ya tengamos el relleno cuajado empezamos a preparar la gelatina de tuno. 
   Les dejo una foto del zumo que utilicé yo. En mi caso lo conseguí en una frutería y también lo he visto en herbolarios.
   Ponemos a hidratar las hojas de gelatina, en agua fría del tiempo, durante cinco minutos.
   Apartamos 250 ml. de zumo y lo ponemos en una jarra.
   Lo llevamos al microondas y lo calentamos. 
   Añadimos la gelatina escurrida y mezclamos bien para que se disuelva.
   Mezclamos con el resto del zumo y removemos. Dejamos reposar hasta que esté a temperatura ambiente.
   Ahora vamos con la parte más delicada.
   Primero nos aseguramos que el relleno se despega del molde. Vamos despegando suavemente con los dedos de los laterales. Damos la vuelta al molde, sobre nuestra mano, y damos unos golpes sobre la encimera para que se despegue del fondo. Dejamos que caiga levemente sobre nuestra mano para asegurarnos. No es necesario sacarla toda, sólo lo justo para que veamos que se despega.
   Volvemos a colocar el molde boca arriba.
   Vamos añadiendo la gelatina de tuno, abriendo un poco por los laterales, con una espátula de silicona, para que penetre bien.
   Para asegurarme, por uno de los lados, metí una espátula hasta el fondo para que pasara por debajo y flotara.
   Llevamos a la nevera, con cuidado, y dejamos que cuaje un mínimo de cuatro horas.
   Para desmoldar, a pesar de ser un recipiente rígido, es más fácil de lo que parece.
   Primero despegamos suavemente con los dedos por los laterales y el centro. Sumergimos el molde unos 20 segundos en un recipiente con agua caliente. Volcamos sobre un plato y ya ella bajará por su propio peso.
   Para la decoración ponemos la nata, el queso y el azúcar en un bol y batimos hasta que esté bien firme.
   La ponemos en una manga pastelera y decoramos la base de la flotatina. También puse un poco en un lado, sobre ella, porque se estropeó un poco al meter la espátula, pero nada que no se pudiera "disimular" sin usar photoshop.
   Colocamos los cuartos de lima y ya la tenemos lista.
   La reservamos en la nevera hasta la hora de comerla.
FLOTATINA DE LIMA Y TUNO INDIO
   Aunque el bizcocho y el relleno tienen algo de colorante, el exterior no tiene ni una gota y miren que preciosidad de color le da el tuno.
FLOTATINA DE LIMA Y TUNO INDIO
   En este caso, como es para celebrar nuestro cumpleaños, pues con la velita del cinco que la presentamos.
FLOTATINA DE LIMA Y TUNO INDIO
   Y aquí la foto del precioso corte que tiene. El bizcocho, que hace de base, el relleno de lima y la gelatina exterior de tuno.
FLOTATINA DE LIMA Y TUNO INDIO
   Una tarta muy fresca y deliciosa.
   Pues esta es mi propuesta para celebrar este desafío tan especial. Ahora les invito a que se pasen por nuestro blog, Desafío en la cocina, para que vean las distintas flotatinas que han hecho los miembros del grupo. Pincha aquí y llegarás directo.
   También les recuerdo, que el próximo 20 de junio volvemos con un nuevo desafío salado que nos servirá para despedir el curso.