viernes, 29 de abril de 2016

QUEQUE ESPECIADO CON GLASEADO AL CARAMELO

   El queque que les traigo hoy no está bueno, no. Está increíblemente bueno.
   No es nada complicado de preparar, pero entre la mezcla de especias y el glaseado de caramelo se consigue una combinación extremadamente rica.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 425 gr. de harina de trigo.
  • 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 330 gr. de azúcar.
  • Cuatro huevos talla L.
  • 250 ml. de leche.
  • Una cucharadita y media de levadura tipo Royal (de las de postre).
  • Una cucharadita de jengibre molido (de las de café).
  • Una cucharadita de canela en polvo (de las de café).
  • Media cucharadita de nuez moscada (de las de café).
  • Una puntita de clavo molido.
  • Una pizca de sal.
Para el glaseado:

  • 200 ml. de nata líquida para montar.
  • 100 gr. de azúcar moreno.
   Ponemos el horno a calentar a 170º.
   Tamizamos con un colador el harina, la levadura, el jengibre, la canela, la nuez moscada, el clavo y la sal.
   Removemos para que se mezclen bien.
   Éstos serán los ingredientes secos.
   En un bol amplio ponemos el azúcar y la mantequilla.
   Batimos hasta que esté bien cremosa la mezcla.
   Vamos añadiendo los huevos de uno en uno y seguimos batiendo. No añadiremos un huevo nuevo hasta que el anterior esté integrado.
   Vamos alternando los ingredientes secos con la leche, es decir, primero añadimos un tercio de los ingredientes secos, luego la mitad de la leche, otro tercio de ingredientes secos, el resto de la leche y el resto de los ingredientes secos.
   Entre unos y otros seguiremos batiendo.
   Terminamos de integrar con la espátula, rebañando los laterales y el fondo del bol, para asegurarnos que está todo bien integrado.
   Engrasamos bien el molde que vayamos a usar.
   Repartimos la mezcla en el molde, alisándola con una espátula.
   Al final damos unos golpes al molde sobre la encimera para que se quede bien repartido.
   Metemos en el horno y dejamos cocinar entre 50 y 60 minutos, hasta que al pinchar con un palo de brocheta salga limpio.
   Dejamos reposar sobre una rejilla quince minutos.
   Desmoldamos dando la vuelta al molde y dejamos enfriar completamente sobre la rejilla.
   Para el glaseado ponemos la nata y el azúcar en un calentador.
   Lo ponemos a fuego medio y dejamos que se vaya haciendo sin dejar de remover. Cuanto más tiempo esté, más espesito quedará.
   Dejamos que se tibie un poco.
   Glaseamos el bizcocho, en mi caso lo fui pintando con una brocha de silicona, y lo tenemos preparado.
   Miren ese caramelo como luce sobre el queque.
   Y este es el maravilloso corte que tiene. Súper jugoso y con un sabor muy especial.
   Desde luego este es un queque para disfrutar.

martes, 26 de abril de 2016

POLLO CON VERDURAS (TODO EN UNO)

   Esta receta de hoy es de uno de mis hermanos. El muchacho cocina muy bien y, además, es de los que les gusta las recetitas que no tengan demasiadas complicaciones pero que sean resultonas.
   Ésta ya les digo que lo es. En un solo caldero preparamos tanto el pollo como la guarnición y, sin apenas despeinarnos, tenemos un plato muy rico y muy completo.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para el marinado:

  • Media cabeza de ajos.
  • Unas ramas de perejil.
  • Una cucharadita de pimentón.
  • Un chorrito de aceite de oliva.
  • Un chorrito de vino blanco.
  • Sal.
Para el pollo con verduras:

  • Seis contramuslos de pollo (yo los usé sin piel pero si lo prefieren los pueden cocinar con ella).
  • 250 gr. de zanahorias babys congeladas.
  • 250 gr. de habichuelas (judías verdes) congeladas.
  • Papas pequeñas.
  • Un vaso de vino blanco.
  • Un vaso de agua.
  • Una pastilla de caldo de pollo.
  • Un chorro generoso de miel.
  • Una cucharada sopera de tomate frito.
  • Zumo de limón.
  • Pimienta negra.
  • Sal.
  • Perejil.
   Empezaremos preparando el marinado al menos una hora antes de cocinar el pollo.
   Ponemos todos los ingredientes en el vaso de la picadora.
   Trituramos bien hasta que consigamos una pasta.
   Ponemos el pollo en un bol y lo embadurnamos con la mezcla.
   Lo cubrimos con film y lo dejamos reposando en la nevera.
   Ponemos un poco de aceite en una sartén amplia y doramos el pollo por los dos lados.
   Echamos la cucharada de tomate frito, sal, pimienta negra, el chorro de miel, el chorro de zumo de limón y el perejil seco.
   Desmenuzamos la pastilla de caldo encima del pollo y regamos con el vino blanco y con el agua.
   Echamos las papas a la sartén. Yo utilicé papas pequeñas de arrugar con piel y todo pero pueden poner papas a trozos. Eso sí, les recomiendo que las chasquen al partirlas para que nos espese un poco la salsita el almidón que sueltan.
   Encima ponemos las zanahorias congeladas.
   Por último añadimos las habichuelas, también congeladas.
   Tapamos la sartén y dejamos que hierva.
   Dejamos a fuego medio durante 20 minutos.
   Este es el aspecto que va teniendo.
   Cogemos los trozos de pollo del fondo y los colocamos encima de las verduras.
   Seguimos cocinando hasta que el pollo esté bien hecho.
   Sólo nos queda servir el pollo y las verduras regados con la salsa y a disfrutar.
   Les aseguro que queda riquísimo.
   Y no se olviden de comprar pan para mojar en la salsa porque está de vicio.

sábado, 23 de abril de 2016

MINIQUEQUES DE CAFÉ Y CHOCOLATE BLANCO

   Estos miniqueques los he preparado tres veces ya. Son una auténtica delicia, súper esponjosos y con un sabor a café muy rico que combina increíblemente bien con el chocolate blanco. Eso sí, ya les advierto, si se deciden a hacerlos, que probablemente no se conformen sólo con uno.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 280 gr. de harina.
  • 160 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 180 ml. de leche.
  • 280 gr. de azúcar moreno.
  • Tres huevos talla L.
  • Un sobre de levadura tipo Royal.
  • Dos cucharaditas de pasta de café (en su defecto pueden añadir dos o tres sobres de café soluble).
  • Chocolate blanco y fideos de chocolate para la decoración.

   Precalentamos el horno a 170º.
   Ponemos la mantequilla en un bol y la batimos unos minutos hasta que esté cremosita.
   Añadimos el azúcar y seguimos batiendo para que se integre bien.
   Vamos añadiendo los huevos de uno en uno. No incorporamos el siguiente hasta que el anterior esté bien integrado.
   Una vez que ya hemos añadido los huevos, echamos la pasta de café a la mezcla y seguimos batiendo. 
   A mitad, rebañaremos los bordes y el fondo del bol con una espátula de silicona para asegurarnos que no queda pasta de café sin integrar.
   Echamos el harina y la levadura, tamizándolos con un colador.
   Mezclamos despacio o a velocidad baja hasta que no veamos restos de harina.
   Vamos añadiendo la leche en forma de hilo mientras seguimos batiendo despacio.
   Terminamos de integrar con una espátula y ya tenemos la masa lista.
   Engrasamos unos moldes de silicona y los colocamos sobre la bandeja del horno, para que luego nos sea fácil transportarlos.
   Rellenamos los moldes dos tercios de su capacidad.
   Les damos unos golpes sobre la encimera para que se asiente la masa.
   Los metemos en el horno y dejamos que se hagan 20 minutos. Pincharemos con un palo de brocheta para asegurarnos que estén bien hechos.
   Los sacamos y los dejamos templar sobre una rejilla.
   Los desmoldamos y dejamos que se enfríen totalmente antes de darles el baño de chocolate.
   Para la cobertura, ponemos el chocolate troceado dentro de una bolsita.
   Calentamos agua en el microondas y, una vez fuera, ponemos la bolsita dentro del agua y la dejamos reposar unos minutos.
   De vez en cuando la sacamos y sobamos con las manos para que se deshagan los trozos más grandes.
   Secamos bien la bolsa, le cortamos la punta y repartimos una capa de chocolate por la parte de arriba de los miniqueques.
   Los espolvoreamos con unos fideos de chocolate y los dejamos enfriar para que se endurezca el chocolate.
   Los servimos y disfrutamos.
   Miren qué pinta tan deliciosa tienen.
   Una auténtica golosina.

FUENTE: María Lunarillos

miércoles, 20 de abril de 2016

TARTA ÓPERA DE AMARENA Y CHOCOLATE BLANCO (42º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta de este mes para Desafío en la cocina, que además he propuesto yo misma, era hacer una Tarta Ópera.
   Sí, lo sé. El de este mes es un señor desafío. 
   Esta tarta, aunque no es difícil de realizar, es muy trabajosa. Tiene muchos pasos a realizar y precisa de organización, pero ya les anticipo que el trabajo merece la pena, porque está increíblemente rica.
   En mi caso, y en deferencia a mis compañer@s de grupo, he hecho dos diferentes. He hecho la versión original de la tarta, con la mezcla de chocolate y café, y que les mostraré en breve. También me he atrevido y he hecho esta versión, digamos más "moderna".
   Hacer estas tartas me ha dado la posibilidad de poner en práctica algunas de las coberturas espejo que aprendí el verano pasado en el único, y espero que no último, curso de repostería que he hecho. Son auténticas maravillas que visten de lujo cualquier tarta.

   Los ingredientes que usé fueron:
Para el bizcocho:
  • Tres huevos talla L a temperatura ambiente.
  • 100 gr. de azúcar.
  • 100 gr. de almendra molida.
  • 25 gr. de harina.
  • 20 gr. de mantequilla.
  • Tres claras de huevo a temperatura ambiente(utilicé pasteurizadas)
  • Una pizca de sal.
Para la crema de amarena (Buttercream de merengue suizo):
  • Tres claras de huevo (utilicé pasteurizadas).
  • 250 gr. de azúcar.
  • 300 gr. de mantequilla sin sal.
  • Tres cucharaditas de pasta de amarena.
  • Una puntita de colorante rosado.
Para la ganache de chocolate blanco:
  • 150 gr. de chocolate blanco para fundir.
  • 50 gr. de nata para montar.
Para el almíbar:
  • 100 gr. de agua.
  • 100 gr. de azúcar.
  • Unas gotas de esencia de guindas.
Para el glaseado espejo de chocolate blanco:
  • 60 gr. de azúcar.
  • 70 gr. de agua.
  • 150 gr. de chocolate blanco para fundir.
  • 140 gr. de nata para montar.
  • 3 hojas y media de gelatina (utilicé las de mercadona)
  • Colorante rosado de Wilton.
   Empezaremos preparando el bizcocho. Ponemos el horno a calentar a 170º.
   Engrasamos la bandeja del horno, la cubrimos con papel y volvemos a engrasar sobre el papel.
   Ponemos en un bol los huevos con el azúcar.
   Los batimos bien con varillas hasta que estén bien espumosos y cojan volumen.
   Incorporamos a los huevos el harina tamizado, la almendra molida y la mantequilla derretida (la podemos derretir en el micro en la función de descongelar).
   Integramos bien con una espátula, teniendo cuidado de raspar el fondo para que no se nos quede nada pegado.
   Ponemos las tres claras en un bol. Tenemos que tener la precaución de que esté bien limpio de grasas y seco.
   Montamos las claras a punto de nieve firme.
   Las volcamos sobre la mezcla anterior.
   Integramos las claras a la mezcla con movimientos envolventes, hasta que quede homogénea.
    Volcamos la masa sobre la bandeja que tenemos preparada, repartiéndola bien por toda la superficie para que nos quede el bizcocho bien nivelado. Le damos unos golpes a la bandeja para eliminar posibles burbujas.
   Metemos la bandeja en el horno y dejamos que se haga durante 9 o 10 minutos, hasta que al pinchar el bizcocho con una brocheta ésta salga limpia.
   Le damos la vuelta al bizcocho sobre otro papel y despegamos con cuidado el que tenía al hornearlo.
   Una vez que esté frío, cortamos el bizcocho en cuatro cuadrados. Con un cortador de pizzas se hace genial.
    Apilamos los bizcochos separados entre sí por papel de horno. Si los hacemos el día anterior a montar la tarta, los envolvemos en papel film y los guardamos en el horno completamente frío.
   Vamos ahora a preparar la crema de amarena. Realmente es una buttercream de merengue suizo aromatizada con pasta de amarena.
   En un bol amplio ponemos las claras con el azúcar.
   El bol lo pondremos sobre un calentador que previamente habremos puesto al fuego con agua, para hacer un baño maría. Hay que tener la precaución de que el fondo del bol no esté en contacto directo con el agua.
   Vamos batiendo sin parar con batidor manual hasta que el azúcar se disuelva por completo. Esto lo podremos comprobar metiendo los dedos y frotándolos entre sí. Cuando no notemos granos de azúcar estará lista. Es importante en este paso no dejar de batir para que no se nos cocinen las claras.
   Una vez que el azúcar esté disuelto, batimos la mezcla con varillas eléctricas hasta obtener un merengue bien firme que haga picos duros. Esto nos puede llevar un rato, pero no desesperen que montará. Tendremos que batir hasta que el bol pierda bastante calor.
    Cuando el merengue esté completamente frío es el momento de añadir la mantequilla. Tendremos que añadirla a poquitos mientra batimos con el accesorio de pala. Siempre batiendo y añadiendo la más mantequilla cuando se integre la anterior.
   Es posible que a mitad del proceso parezca que la mezcla se corte, aunque a mí no me ocurrió. En cualquier caso, seguir batiendo que volverá a ligar.
   Una vez integrada toda la mantequilla, añadimos la pasta de amarena y unas gotas de colorante rosado en pasta.
   Seguimos batiendo hasta obtener una crema con un color homogéneo.
   Reservamos la crema en la nevera hasta el momento de usarla. 
   Esta crema, cuánto más fría está, se pone más durita así que si está muy dura cuando vamos a montar la tarta, la dejamos un rato fuera de la nevera y se ablandará.
    El siguiente paso es hacer la ganache, muy fácil por cierto.
   Ponemos en un bol el chocolate troceado con la nata y la metemos en el microondas unos 40-50 segundos en la función de descongelación. Removemos bien hasta que se disuelva y listo.
   Recomiendo que esté bien frío a la hora de montar la tarta, más que nada para que no se les escurra por los laterales como me ocurrió a mí, aunque luego lo arreglé.
    Siguiente paso, el almíbar. Muy fácil también.
   Ponemos todos los ingredientes es un calentador, lo llevamos al fuego, removemos y dejamos que hierva durante unos cinco minutos. Lo dejamos enfriar.
    Ya tenemos el bizcocho, la crema, la ganache y el almíbar así que ya podemos montar nuestra tarta. 
   Colocamos uno de los cuadrados de bizcocho de base.
   Lo pintamos con el almíbar utilizando una brocha de silicona.
   Repartimos una capa de crema en el bizcocho. Yo lo metí en una manga con boquilla redonda para que me quedara bien repartido por todos los lados.
   Con una espátula alisamos la crema.
   Cubrimos con un segundo cuadrado de bizcocho.
   Lo pintamos con el almíbar.
   Cubrimos este segundo bizcocho con la ganache de chocolate blanco. Si se les empieza a escurrir la ganache, recomiendo que lo metan un ratito en el congelador antes de seguir montando.
   Sobre la ganache colocamos otro cuadrado de bizcocho que volvemos a pintar con el almíbar.
   Cubrimos con otra capa de crema de amarena, que procuraremos que nos quede bien lisa porque sobre ella vamos a verter el glaseado.
   Una vez que tenemos la tarta montada la meteremos en el congelador, al menos durante tres o cuatro horas. Si la tarta está congelada quedará mejor el glaseado.
   Como ven sólo he usado tres de los cuatro cuadrados de bizcocho. El cuarto estaba estupendo como acompañante del café, jeje.
   Vamos ahora con el glaseado brillante de chocolate blanco.
   Ponemos las hojas de gelatina a hidratar en agua fría. No es necesario que sea de la nevera.
   Ponemos la nata en un calentador y la llevamos al fuego hasta que rompa a hervir.
   Una vez rompa el hervor, la retiramos del fuego y añadimos el chocolate troceado. Dejamos reposar un minutito.
   Removemos con una espátula hasta que se disuelva por completo.
    En otro calentador ponemos el agua con el azúcar.
   Llevamos al fuego y dejamos que hierva, hasta que veamos que no le quedan granos de azúcar. Se supone que eso ocurre a los 103º. Como no tengo termómetro, una vez que hierve, lo dejo un minutito hirviendo y lo retiro.
   Vertemos el almíbar sobre la nata con chocolate y removemos con una espátula.
   Luego añadimos las hojas de gelatina bien escurridas y seguimos removiendo con suavidad hasta que se disuelvan.
    En mi caso, como quería que fuera rosa le añadí un poco de colorante rosado.
   Removí suavemente con las varillas hasta que quedó el color uniforme.
   Cubrimos el glaseado con papel film pegado y dejamos enfriar, hasta que esté a temperatura ambiente. (Si la preparamos el día anterior, la metemos en la nevera. Cuando la vayamos a usar la calentamos a golpes de microondas y removiendo y luego dejamos que se enfríe a temperatura ambiente).
   Para verterla sobre la tarta lo mejor es ponerla en una jarrita para trabajar más cómodamente.
   Vamos ya a darle nuestro toque final a la tarta, el glaseado espejo.
   La sacamos del congelador, la colocamos sobre una rejilla y ésta sobre un plato. (Yo le recorté un poco los bordes más imperfectos).
   Vertemos el glaseado sobre la tarta, empezando por un lado y terminando por el otro, sin tocarla para nada, dejando que el glaseado fluya y la vaya cubriendo.
   Metemos la tarta unos cinco minutos en la nevera, trasladando la rejilla sobre otro plato.
   El glaseado que ha quedado sobre el plato lo volvemos a verter en la jarra.
   Sacamos la tarta de la nevera y le volvemos a dar un segundo glaseado. De esta manera queda mejor cubierta y más vistosa.
   Volvemos a meter en la nevera hasta que se endurezca un poco el glaseado.
   Trasladamos la tarta a una superficie lisa, en este caso una tabla de cortar, y recortamos los bordes con un cuchillo grande.
   Hay que tener la precaución de limpiar el cuchillo cada vez para que no nos manche los laterales.
   Sólo nos queda trasladar la tarta a un plato de servir, ayudados con una espátulas, y disfrutarla. En mi caso, como única decoración le puse una clave de sol que hice con chocolate blanco.
   Quedé muy contenta con el resultado porque además de que queda muy bonita está buenísima. Además medía justo 4,5 cm de altura, tal y como se supone que tiene que medir la tarta ópera.
   Me encanta como lucen las distintas capas y como brilla la cobertura espejo. Fíjense como se refleja hasta la nota musical que hay sobre ella.
   Ahora les invito a que visiten nuestro blog Desafío en la Cocina. Allí podrán ver las distintas versiones de esta tarta que han hecho los miembros del grupo. Tendrán dónde elegir si se animan a hacerla. Pinchando aquí llegarán sin pérdida.
   También les recuerdo que Desafío en la cocina vuelve el 20 de mayo con un desafío especial para celebrar nuestro 4º Aniversario. Sí, cuatro añitos de desafío vamos a cumplir ya. ¿Se lo piensan perder?