martes, 27 de septiembre de 2016

HAMBURGUESAS DE ATÚN

HAMBURGUESAS DE ATÚN
   Como ya sabemos, hay muchos niños, y muchos adultos también, que son muy reacios a la hora de comer pescado.
   Evidentemente lo ideal sería ir acercándoles poco a poco a su consumo y acostumbrarles a comerlo sin enmascararlo. Además eso de "predicar con el ejemplo" suele funcionar bastante.
   Sin embargo, no siempre eso funciona, por lo que hay que buscar alternativas. Buscar la manera de introducir el pescado en preparaciones que en principio resultan más atractivas a ellos para que al menos consigamos que coman pescado.
   En este caso, he hecho unas hamburguesas en las que la base es el pescado, concretamente el atún.
   Están deliciosas y creo que hasta el más "tiquismiquis" caerá rendido a sus pies.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 400 gr. de atún al natural.
  • Una cebolla.
  • Un diente de ajo.
  • Un puñado de perejil.
  • Una cucharada de mostaza.
  • Cuatro cucharadas de pan rallado.
  • Dos huevos.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Aceite de oliva.
   Empezamos pelando y picando bien menudos la cebolla y el ajo.
   Ponemos un poco de aceite en la sartén y rehogamos el ajo, hasta que empiece a desprender su aroma.
   Añadimos la cebolla, removemos y dejamos hasta que esté pochadita. Vamos removiendo de vez en cuando.
   Mientras se hace la cebolla, picamos el perejil finito.
   Escurrimos bien el atún, lo ponemos en un bol y lo desmigamos bien con un tenedor.
   Añadimos al bol del atún la cebolla pochada, los huevos, el perejil picado, el pan rallado, la mostaza, sal y pimienta.
   Removemos bien para que se mezcle todo.
   Vamos cogiendo porciones de masa y formamos las hamburguesas con las manos. (Con las cantidades que usé me salieron siete hamburguesas).
   Ponemos una pizca de aceite en la sartén y hacemos las hamburguesas por los dos lados, con el fuego medio para que se hagan bien por dentro y no se quemen.
   Las servimos con la guarnición elegida, en este caso una ensaladita, y a disfrutar.
HAMBURGUESAS DE ATÚN
   Quedan muy jugosas y además están riquísimas.

viernes, 23 de septiembre de 2016

TARTA ESPECIADA CON SALSA DE CARAMELO

TARTA ESPECIADA CON SALSA DE CARAMELO
   Ya ha llegado el otoño, aunque aquí en las islas no es que se note demasiado.
   En cualquier caso, es la excusa perfecta para que los que han tenido aparcado el horno durante el verano lo empiecen a poner en marcha y qué mejor forma de hacerlo que con una tarta que combina el rico sabor que le dan las especias a los bizcochos con una rica salsa de caramelo. Junto con una crema de vainilla tenemos una tarta exquisita genial para una estupenda merienda.
   Para hacer esta tarta he usado los moldes rectangulares para Layer cake que pueden conseguir sin problema en La cocinita cupcakes.
Los ingredientes que usé fueron:
Para los bizcochos:
  • 425 gr. de harina de trigo.
  • 225 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 330 gr. de azúcar.
  • Cuatro huevos talla L.
  • 250 ml. de leche.
  • Una cucharadita y media de levadura tipo Royal (de las de postre).
  • Una cucharadita de jengibre molido (de las de café).
  • Una cucharadita de canela en polvo (de las de café).
  • Media cucharadita de nuez moscada (de las de café).
  • Una puntita de clavo molido.
  • Una pizca de sal.
Para la crema:
  • 200 gr. de mantequilla.
  • 200 gr. de queso crema (no vale versión light).
  • 250 gr. de azúcar glass.
  • Una cucharadita de vainilla.
Para el toffe: (Te sobrará, pero no importa porque es una salsa ideal para acompañar cualquier postre y se mantiene en la nevera durante mucho tiempo guardadita en tarros de cristal).

  • 300 gr. de azúcar moreno.
  • 200 ml. de nata para montar.
  • 120 gr. de mantequilla.

   Lo mejor es empezar preparando el toffe, para que esté completamente frío cuando lo vayamos a usar. En mi caso lo preparé el día anterior.
   Para hacer el toffe ponemos el azúcar moreno en un calentador de fondo grueso y lo ponemos a fuego medio.
   Dejaremos sin tocar hasta que se funda el azúcar. De vez en cuando podemos zarandear un poco el calentador para que se mueva.
   Cuando esté el caramelo hecho, añadimos la mantequilla cortada a trocitos y removemos para que se funda.
   Calentamos la nata un momento en el microondas, sin que llegue a hervir.
   La vamos añadiendo, poquito a poco y removiendo a la vez.
   Una vez añadida toda, removemos un ratito más y apagamos.
   Dejamos que temple y luego lo guardamos en tarros de cristal.

   Vamos a continuar con los bizcochos.
   Ponemos el horno a calentar a 170º.
   Tamizamos con un colador el harina, la levadura, el jengibre, la canela, la nuez moscada, el clavo y la sal.
   Removemos para que se mezclen bien.
   Éstos serán los ingredientes secos.
   En un bol amplio ponemos el azúcar y la mantequilla.
   Batimos hasta que esté bien cremosa la mezcla.
   Vamos añadiendo los huevos de uno en uno y seguimos batiendo. No añadiremos un huevo nuevo hasta que el anterior esté integrado.
   Vamos alternando los ingredientes secos con la leche, es decir, primero añadimos un tercio de los ingredientes secos, luego la mitad de la leche, otro tercio de ingredientes secos, el resto de la leche y el resto de los ingredientes secos.
   Entre unos y otros seguiremos batiendo.
   Terminamos de integrar con la espátula, rebañando los laterales y el fondo del bol, para asegurarnos que está todo bien integrado.
   Preparamos los moldes, engrasándolos y cubriendo el fondo con papel de horno.
    Repartimos la masa en los moldes y alisamos.
    Los horneamos hasta que al pincharlos con un palo de brocheta ésta salga limpia, unos 17 minutos.
   Los sacamos del horno y los dejamos templar sobre una rejilla.
    Los desmoldamos dándoles la vuelta, retiramos el papel de la base y dejamos que se enfríen completamente sobre una rejilla.
   Aunque con la masa me salieron cuatro bizcochos, a la hora de montar la tarta sólo utilicé tres, para que no quedara excesivamente alta.
  El cuarto duró perfectamente tres días cubierto con papel film e hizo las delicias de nuestros desayunos.
   Para la crema ponemos la mantequilla, ablandada a temperatura ambiente, en un bol y la batimos hasta que esté bien cremosa.
    Añadimos el azúcar glass, tamizándola con un colador.
   Seguimos batiendo hasta que se integre con la mantequilla.
    Ahora añadimos el queso bien frío y la vainilla.
    Seguimos batiendo hasta que obtengamos una mezcla cremosa.
   Terminamos de integrar con una espátula, rebañando bien el fondo del bol.
   Reservamos en la nevera hasta que la vayamos a usar.
   Vamos ya con el montaje de la tarta.
   Colocamos uno de los bizcochos sobre una bandeja y protegemos los laterales con papel de aluminio.
    Extendemos una capa de crema y salseamos con el toffe. (Yo lo pongo en un biberón para que sea más fácil hacerlo).
    Seguimos formando capas de la misma manera hasta acabar con el último bizcocho.
    Damos una primera capa de crema por toda la tarta y dejamos en la nevera al menos media hora.
    Damos una segunda capa de crema a la tarta.
    Con la propia espátula dibujamos unas muescas por toda la tarta.
    Echamos un poco de toffe alrededor de la parte superior de la tarta.
    También le dibujé una especie de espirales por toda la parte de arriba.
    Retiramos el papel de aluminio.
   Ponemos el resto de la crema en una manga con boquilla redonda pequeña y hacemos unas motitas en toda la base de la tarta.
   Y ya tenemos nuestra tarta lista para presentarla y disfrutarla.
TARTA ESPECIADA CON SALSA DE CARAMELO
   Y aquí la foto del corte, que además pude hacer por los pelos porque fue partirla y acabar con ella.
TARTA ESPECIADA CON SALSA DE CARAMELO
   Una combinación de sabores exquisita.

martes, 20 de septiembre de 2016

CARAJACAS (45º DESAFÍO EN LA COCINA)

Carajacas
   Bueno, pues aquí estamos empezando un "nuevo curso" en Desafío en la cocina. En esta ocasión damos el pistoletazo de salida con la propuesta que nos han hecho las hermanas Mila y Nina de La Cocina de Camilni. Nos han pedido que hagamos Recetas de Casquería y Despojos.
   Y yo tengo que confesar algo. Este ha sido para mí uno de los Desafíos que más me ha costado hacer y no por su dificultad. Digamos que "mi relación" con la casquería en general no es muy buena. En mi defensa diré que al menos la he probado, pero no llevo nada bien las texturas y los olores de ese tipo de carne.
   Eso sí, a pesar de que me ha costado un mundo ponerme, he cumplido y he hecho mi receta.
   He elegido una receta tradicional aquí en mi tierra: Las Carajacas. Se trata de hígado de ternera preparado con un adobo que se deja toda la noche para que coja su sabor. Por aquí es común encontrarlo como tapa en los bares de los pueblos.
   Si ustedes son de los que les gusta la casquería en general y el hígado en particular les animo a prepararla porque es muy sencilla de hacer. El adobo este lo he empleado con trozos de carne y queda fantástico.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Filetes de hígado de ternera (unos 300-400 gr.)
Para el adobo:

  • Media cabeza de ajos (4 ó 5 dientes).
  • Una cucharadita de tomillo.
  • Dos hojas de laurel.
  • Dos cucharadas soperas de orégano.
  • Una cucharadita de pimentón.
  • Medio vaso de aceite (de los de agua).
  • Un chorro de vinagre de vino blanco.
  • Una pimienta de cayena.
  • Sal.
  • Dos o tres cucharadas de agua.
   Empezaremos preparando el adobo el día antes.
   Pelamos los ajos.
    Los ponemos en el vaso de la picadora con el resto de ingredientes del adobo menos las hojas de laurel y la pimienta.
    Trituramos bien.
    Añadimos el laurel y la pimienta y removemos.
    Cortamos los filetes en dos o tres trozos.
    En un bol ponemos una primera capa de adobo.
    Colocamos unos filetes y cubrimos con más adobo.
    Seguimos formando capas hasta acabar con los ingredientes.
   Tapamos y llevamos a la nevera hasta el día siguiente.
    A la hora de prepararlos calentamos una sartén al fuego y los vamos haciendo, a fuego medio alto. No hace falta añadir aceite, bastará el adobo.
    Los haremos bien por los dos lados. Por lo que he leído, este tipo de carne hay que cocinarla muy bien.
    Vamos retirando los filetes a una fuente.
    Al final volcamos el resto de adobo que quede en el bol en la sartén y le damos un hervor. (Yo lo hice con el último filete que freí).
   Regamos la carne con el adobo.
   A la hora de servir lo acompañamos con la guarnición elegida, en este caso unas papas sancochadas que es el acompañamiento típico por aquí, y regamos con el adobo.
Carajacas
   ¡Y a disfrutar!
   Ahora les invito a que se den un paseo por nuestro blog Desafío en la Cocina para que puedan ver las distintas propuestas de los miembros del grupo. Si son amantes de la Casquería y los Despojos les aseguro que a partir de hoy van a disponer de un recopilatorio de excepción.
   También les recuerdo que Desafío en la Cocina vuelve el próximo 20 de octubre, con una nueva propuesta dulce de la mano de Rocío, del blog Chismes y Cacharros.
   Ya tengo ganas de saber qué nos propondrá.