martes, 24 de mayo de 2016

GALLETAS DE AVENA Y CHOCOLATE

Galletas de avena y chocolate
   La semana pasada les dejé dos recetas saladas así que, para compensar la falta de azúcar, ésta les voy a dejar dos recetas dulces, para equilibrar.
   La primera de ellas son estas ricas galletas, ideales para el desayuno, la merienda o cualquier momento del día que nos apetezcan. 
   Son muy sencillas de hacer, sin necesidad de ningún molde. Además son ideales para hacer con los pequeños de la casa.
   Los ingredientes que usé fueron: (Con esta cantidad salen unas 60 galletas).

  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente (que esté blandita).
  • 150 gr. de azúcar moreno.
  • 100 gr. de harina simple.
  • 300 gr. de copos de avena.
  • Una cucharadita de levadura tipo Royal (de las de café).
  • Un huevo talla L.
  • 200 gr. de pepitas de chocolate.
   Precalentamos el horno a 190º.
   Empezamos poniendo en un bol la mantequilla cortada en trocitos con el azúcar.
   Batimos hasta que quede cremoso.
   Añadimos el huevo a la mezcla y seguimos batiendo.
   Ahora echamos el harina, la avena y la levadura. Seguimos mezclando.
   Por último incorporamos las pepitas de chocolate a la masa.
   Con una espátula o cuchara de palo, vamos integrando las pepitas a la masa.
   Vamos formando bolitas de masa con las manos y las vamos colocando en una bandeja de horno forrada con papel. 
   La cantidad de masa de cada bolita dependerá del tamaño que queramos las galletas. En mi caso iba cogiéndola con una cucharadita de postre para que fueran todas más o menos igual.
   Aplastamos un poco las galletas con la palma de la mano.
   Las metemos en el horno y las cocinamos entre 10 y 12 minutos, hasta que veamos que empiezan a dorar.
   Las sacamos y las dejamos en la bandeja enfriar unos cinco minutos. 
   Al sacarlas aún estarás blandas, pero es normal. Al enfriarse se endurecen.
   Las pasamos a una rejilla y las dejamos que se enfríen completamente.
   Para conservarlas, las metemos en una lata de metal. Nos durarán más o menos una semana, si no se acaban antes, claro.
   No son las galletas más bonitas del mundo pero están riquísimas. 
   Son perfectas para acompañar el café de media tarde.
Galletas de avena y chocolate
   Miren al darles un mordisco lo riquísimas que lucen.
Galletas de avena y chocolate
   Son una auténtica golosina.

viernes, 20 de mayo de 2016

CORONA SALADA DE ESPINACAS (4º ANIVERSARIO DESAFÍO EN LA COCINA)

Corona salada de espinacas
   Ni uno, ni dos, ni tres, sino cuatro. Cuatro años son ya los que lleva en marcha este grupo Desafío en la cocina y para celebrarlo esta vez hemos elegido una receta salada. Hemos tenido que elaborar una Corona Salada.
   Cuatro años se dice pronto, sí. Pero detrás ya tenemos 42 Desafíos, este es el 43º
   Muchas recetas compartidas, muchos retos superados, pero sobre todo, mucha gente maravillosa con la que poder compartir esta aventura.
   Probablemente, cuando nos iniciamos en esta andadura, muchos pensarían que era un reto más de los muchos que hay por la red y que a ver cuánto nos iba a durar la ilusión. Y en parte tenían razón, porque sólo nos sumamos de alguna manera a esa tendencia que muchos tenemos de unirnos para realizar un proyecto en común. 
    Pero éste se ha convertido en algo más que un simple proyecto. Se ha convertido en nuestro pequeño rincón donde compartir una misma afición, donde compartir pequeños ratos con gente maravillosa de manera desinteresada y sin ningún "premio" más que el simple placer de cocinar y de superarnos en cada uno de los Desafíos.
   Si a todo eso se le suma que encuentras en esas personas gente con una calidad humana increíble, que "te prestan" su hombro cuando lo necesitas y que comparten sus alegrías y hacen las tuyas propias pues eso sí que es un premio, y eso hace que merezca la pena continuar con la ilusión y las ganas.
   Pues para celebrar todo ésto, este año las Desafiadoras hemos decidido hacerlo, por primera vez, con un plato salado. Pero claro, no podemos olvidar que estamos de cumpleaños y todo cumpleaños necesita una vela para soplar mientras pedimos un deseo. Así que se nos ocurrió que una Corona Salada sería perfecta para cumplir con ese cometido.
   Algunas premisas por cumplir, eso sí, como que la masa tenía que ser casera y debía ir rellena.
   En mi caso he preparado esta, con un relleno de espinacas que está de fábula.
 Los ingredientes que usé fueron:
Para la masa:
  • 600 gr. de harina de fuerza.
  • 150 ml. de leche templada.
  • 150 ml. de agua templada.
  • 100 ml. de aceite de oliva virgen.
  • Una cucharadita de sal.
  • Un cubito de levadura fresca de panadería (25 gr.)
Para el relleno:
  • Una cebolla.
  • Tres o cuatro manojos de espinacas grandecitos.
  • Una cajita de jamón serrano en migas (90 gr.)
  • Dos cucharadas soperas de queso de untar.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Aceite de oliva.
Para la decoración final:
  • Un huevo para pintar.
  • Semillas de sésamo.

   Primero prepararemos la masa. En este caso he utilizado la misma que usé para el Monkey bread de ajo y perejil porque me encanta el resultado.
   Empezamos mezclando la leche y el agua templada en un recipiente.
   Echamos dentro la levadura desecha y removemos para que se disuelva.
   En un bol ponemos el harina y la sal y removemos bien.
   Hacemos un hueco en el centro y vertemos la leche y el agua con levadura y el aceite.
   Amasamos hasta que podamos formar una bola que no se pegue a las manos con la masa.
   Puedes empezar con una cuchara de palo y luego continuar con las manos, aunque con un robot con gancho amasador se hace mucho más rápido.
   Engrasamos un bol con aceite y ponemos la masa dentro.
   Cubrimos con un trapo de cocina y dejamos reposar hasta que la masa doble su volumen, alrededor de hora y media o dos horas.
   Mientras la masa está levando preparamos el relleno.
   Pelamos la cebolla y la cortamos en trozos menuditos.
   Ponemos un poco de aceite en una sartén y la hacemos hasta que esté transparente.

   Lavamos bien las espinacas, las picamos pequeñas y las añadimos a la sartén.
   Cuando las espinacas se rindan, añadimos el jamón y rehogamos unos minutos, removiendo con una cuchara de palo.
   Echamos las dos cucharadas de queso a la sartén y ponemos sal y pimienta. Ojo con la sal que el jamón ya aporta bastante.
   Vamos removiendo mientras se está cocinando, hasta que quede todo integrado.
   Apagamos y dejamos enfriar.
   Con el relleno hecho y frío, y la masa levada, empezamos a formar nuestra corona.
   Amasamos un poco nuestra masa, para quitarle aire, y formamos un rulo con ella.
   Cortamos una porción un poco menor de la mitad.
   La estiramos con un rodillo hasta obtener una tira ancha, más o menos del largo del propio rodillo.
   Repartimos el relleno en el centro de la tira de masa.
   Doblamos primero una de las partes de la masa hacia el centro. Luego doblamos la otra, superponiéndola con la anterior. Pellizcamos con los dedos para que quede bien sellada.
   Del resto de la masa, volvemos a cortar otro trozo parecido al anterior, quizás un pelín más grande.
   Lo estiramos también, como la otra porción de masa, pero la dejaremos un poco más ancha.
   Colocamos el rulo de masa relleno sobre esta tira, con el cierre hacia abajo.
   Con un cortador de pizzas cortamos en tiras, como de un dedo de grosor.
   Vamos trenzando las tiras sobre el rulo relleno, superponiendo unas tiras con otras.
   La tira siguiente se encargará de sujetar la anterior.
   Trenzamos hasta completar todo el rulo.
   Juntamos los dos extremos del rulo, dándole forma de corona y los sellamos bien, pellizcando la masa.
   Estiramos el resto de la masa y cortamos tres tiras.
   Las enrollamos sobre sí mismas y las unimos por uno de los extremos.
   Formamos una trenza con los tres cabos.
   Trasladamos nuestra corona a un molde (si no es de silicona lo tendrán que engrasar primero) y colocamos la trenza en el lugar donde se unen los extremos, metiendo los de la trenza hacia abajo.
   Colocamos un aro metálico en el centro para que al levar no pierda la forma del centro.
   Cubrimos con un trapo seco y dejamos que leve una media hora.
   Mientras está levando nuestra corona, ponemos el horno a calentar a 170º.
   Cascamos el huevo en una taza y lo batimos.
   Con una brocha de silicona pintamos la corona con el huevo, con suavidad y sin presionar.
   Por último le espolvoreamos unas semillas de sésamo por arriba.
   La metemos en el horno y la dejamos que se haga durante 40 minutos.
   En mi caso, cuando faltaban 15 minutos, la cubrí con papel de aluminio para que no se tostara demasiado.
   Una vez que esté lista, la sacamos del horno y la colocamos sobre una rejilla.
   Dejamos que se temple un poco.
   La desmoldamos y le retiramos el aro del centro y la dejamos que siga enfriando.
   La podemos comer tibia o fría, de las dos maneras está riquísima.
   Como estamos de celebración, pues le coloqué la velita del número cuatro.
Corona salada de espinacas
   Como todo cumpleaños, antes de partirla hay que soplar la vela y pedir un deseo. El mío es que podamos seguir compartiendo muchos más desafíos y que cumplamos muchos años más. ¿Me ayudan?
Corona salada de espinacas
   Y aquí la foto del corte, con ese rico relleno que está de lujo.
Corona salada de espinacas
   Pues esta es mi propuesta para este desafío tan especial. Ahora les invito a que visiten nuestro blog Desafío en la cocina y vean las distintas versiones que han preparado mis compañeras y compañero. Van a tener unas cuantas para elegir. Pinchando aquí llegarán sin pérdida.
   También les recuerdo que Desafío en la cocina vuelve el próximo 20 de junio, con una nueva propuesta con la que acabaremos el curso hasta septiembre. ¿Quieren saber qué será? Pues no se lo pierdan.