viernes, 2 de diciembre de 2016

VASITOS DE CHOCOLATE Y CREMA

VASITOS DE CHOCOLATE Y CREMA
   Muchas veces cuando preparo una tarta le tengo que cortar a los bizcochos "la barriguita" que les queda para que las capas queden bien equilibradas. La mayoría de las veces, esos recortes de bizcocho los congelo y hoy les traigo una idea para aprovecharlos.
   También podemos preparar estos vasitos con restos de un bizcocho que se nos vaya a poner seco.
   Se nos queda un postre muy resultón y muy rápido, apropiado para estas comidas familiares que se nos acercan.
   Los ingredientes que usé fueron:

   Lo primero que haremos será preparar la crema pastelera para que cuando la vayamos a usar ya esté fría. (Aquí te explico como hacerla).
   Dejamos que el bizcocho se descongele a temperatura ambiente. En menos de una hora está descongelado.
   Lo cortamos en trocitos pequeños.
    Colocamos una capa de bizcocho en la base de los vasos donde lo vayamos a presentar.
    Metemos la crema en una manga pastelera y ponemos una capa sobre el bizcocho.
    Espolvoreamos con un poco de coco rallado.
    Ponemos otra capa de bizcocho, otra de crema y acabamos con el coco rallado.
   Si nos parece podemos colocar una frambuesa o una guinda encima pero en mi caso prescindí de ella.
   Los reservamos en la nevera hasta el momento de servirlos y a disfrutar.
VASITOS DE CHOCOLATE Y CREMA
   Un postre sencillísimo que nos hará quedar muy bien.
VASITOS DE CHOCOLATE Y CREMA
  Metan la cuchara si les apetece.

martes, 29 de noviembre de 2016

POTAJE DE ACELGAS (SIN NADA DE GRASA)

   Hoy les traigo un platito de cuchara. De esos que apetecen cuando ya empieza a hacer un poco de fresquete.
   En mi caso, esta es mi versión del potaje de acelgas y espinacas. A mi me gusta hacerlo cargadito de verduras y sin una gota de grasa.
   Si les apetece le pueden añadir un trocito de carne de cerdo, tipo costilla carnosita, pero yo prefiero no hacerlo para que sea más sano si cabe.
   Además, ya les aviso que con estas cantidades les sale un caldero de potaje para una casa de familia. Lo que pasa es que a mi me gusta hacer cantidad porque una vez que hemos comido, lo trituro en el mismo caldero y lo congelo en raciones. Así siempre tengo "mis reservas" en el congelador para cuando apetece un puré calentito. Un plato de puré y una pechuguita a la plancha y se soluciona un almuerzo.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 300 gr. de espinacas.
  • 300 gr. de acelgas.
  • Dos dientes de ajo.
  • Una cebolla.
  • Medio pimiento verde.
  • Medio pimiento rojo.
  • Una batata (pesaba 300 gr.).
  • 500 gr. de calabaza.
  • 250 gr. de habichuelas (judías verdes).
  • 6 u 8 zanahorias.
  • Dos calabacines (pesaban 500 gr.)
  • Un bote de garbanzos de 400 gr. peso escurrido.
  • Sal.
  • Una cucharadita de pimentón.
  • Una pastilla de caldo baja en sal.
  • Cuatro vasos de agua.
   Empezamos pelando la cebolla y los ajos. Los picamos bien menudos y hacemos lo mismo con los pimientos.
    Los echamos en un caldero grande y añadimos dos vasos de agua.
   Lo ponemos a fuego medio.
    Lavamos bien las acelgas y las espinacas y las echamos al caldero. Lo hacemos desde el principio para que en lo que picamos la verdura se reduzcan.
    Para mi es importante lavar muy bien la verdura así que lo hago dos veces.
   Primero pelo las papas, la batata y la calabaza. Raspo la piel de las zanahorias. Quito los extremos a las habichuelas y a los calabacines.
   Pongo todo en el fregadero, bien limpio, y lavo todas las verduras con abundante agua.
    Sacamos toda la verdura del agua y empezamos a picarla.
   El tamaño del picado de la verdura dependerá de lo entera que la quieras encontrar.
   Yo las papas las parto en cuatro trozos, las zanahorias en rodajas y las habichuelas en tres trozos cada una.
   La calabaza y la batata la corto muy pequeñita para que casi  no se perciba en el plato.
   Los calabacines los abro por la mitad y los corto en rodajas gruesas para que no se deshagan.
   A medida que vamos picando la verdura la vamos echando nuevamente en el fregadero con agua limpia para darle un segundo lavado.
    En lo que hemos picado la verdura, las acelgas y las espinacas se habrán reducido y ya nos dejan sitio para poner las verduras.
    Echamos todas las verduras al caldero.
    Desmenuzamos la pastilla de caldo, ponemos el pimentón y una cucharadita de sal y regamos con dos vasos de agua.
   No tengan la tentación de añadir más agua que luego las verduras soltarán bastante.
    Dejamos que llegue a hervir a fuego fuerte. Luego bajamos a fuego medio, tapamos y dejamos cocinar hasta que la verdura esté guisada, de 20 minutos a media hora.
    Escurrimos los garbanzos y los lavamos bien.
    Los añadimos al caldero, removemos y dejamos que vuelva a hervir.
   Apagamos el fuego y dejamos reposar al menos media hora antes de comer.
   Sólo nos queda servirlo y disfrutar de este rico plato.
   Acompañado de un trocito de queso tierno es un almuerzo perfecto.
   Como les dije, una vez que hemos comido, trituro el potaje en el mismo caldero.
    Luego lo pongo en cacharritos de ración y al congelador.
   También les dejo un truco que hace que el potaje gane sabor y quede más "apotajado". Cogemos dos cucharones de potaje y lo ponemos en el vaso de la batidora, lo trituramos y lo volvemos a añadir al caldero. Removemos bien y lo tenemos listo.
   Un plato estupendo para calentarnos el cuerpo.

viernes, 25 de noviembre de 2016

TARTA DE MANZANA Y CARAMELO

TARTA DE MANZANA Y CARAMELO
   Para el fin de semana les dejo un nuevo postre hecho con manzanas, en este caso una tarta de manzana y caramelo. Para mí, y para muchos de los que la probaron, esta es "La Tarta de manzana". Es una combinación deliciosa. Unos bizcochos muy jugosos y una crema espectacular que con el toque de la compota y la salsa de caramelo hacen una tarta sublime.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para los bizcochos:

  • Cinco huevos talla L.
  • 380 gr. de azúcar moreno.
  • 150 gr. de harina integral.
  • 350 gr. de harina simple de trigo.
  • Una cucharadita y media de levadura tipo Royal.
  • 450 gr. de manzana asada.
  • 180 gr. de aceite de girasol.
  • Dos cucharaditas y media de canela en polvo.
  • Una cucharadita de nuez moscada.
  • Una cucharadita de jengibre.
  • Una pizca de sal.
Para la crema:

  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 250 gr. de queso crema bien frío.
  • 400 gr. de azúcar glass.
  • Dos cucharadas de pasta de toffe.
Para la compota:

  • Dos manzanas.
  • Una cucharada de mantequilla.
  • Dos cucharadas de azúcar moreno.
  • Una cucharadita de canela.
Además necesitarás:

   Empezaremos preparando los bizcochos. Para hacerlos he utilizado manzana asada, lo que le da la jugosidad. Les dejo una foto para que vean la que usé.
   Ponemos el horno a calentar a 170º y preparamos tres moldes de 22 cm, engrasándolos y poniéndole papel de horno en el fondo.
   En un bol ponemos los huevos con el azúcar y batimos hasta que estén bien espumosos.
   Añadimos la manzana asada y seguimos mezclando.
   Vertemos el aceite y seguimos mezclando con suavidad.
   En otro bol tamizamos el harina, la sal, la levadura, la canela, el jengibre y la nuez moscada.
   Vamos añadiendo esta mezcla poco a poco al bol, mientras vamos removiendo. Echamos un poco y removemos hasta mezclar y así hasta acabar con todo.
   Repartimos la masa en los tres moldes a partes iguales.
   Horneamos cada uno de los bizcochos durante 18-20 minutos, hasta que al pincharlos con un palo de brocheta éste salga limpio.
   Lo dejamos entibiar un poco y lo desmoldamos dándole la vuelta sobre una rejilla. Retiramos el papel de horno y dejamos que se enfríe completamente.
   Horneamos de la misma manera los tres bizcochos.
   Una vez fríos, los podemos envolver en papel film y reservarlos a temperatura ambiente hasta el día siguiente.
   Para la crema, ponemos la mantequilla en un bol y la batimos hasta que esté bien cremosa.
   Añadimos el azúcar tamizándola con un colador.
   Primero la mezclamos con una espátula y luego con las varillas hasta que se integren ambos ingredientes.
   Una vez integrados echamos el queso y la pasta de toffe.
   Batimos bien hasta tener una crema de un color homogéneo. Reservamos en la nevera hasta que la vamos a usar.
   Si se enfría mucho, la tendremos que sacar un rato antes de usarla de la nevera para que se ablande un poco.
   Para la compota, ponemos la manzana pelada y picada en trozos pequeños en una sartén con la mantequilla, el azúcar y la canela.
   Removemos para que se mezcle bien.
   Dejamos cocinar a fuego medio, hasta que la manzana esté blandita, removiendo de vez en cuando.
   Dejamos enfriar.
   Para montar la tarta, cortamos a los bizcochos la "barriguita" que puedan tener. Por supuesto que los trozos no los tiraremos; son perfectos para el desayuno y también se pueden congelar.
   Colocamos unos de los bizcochos sobre el plato de servir y lo protegemos con papel de aluminio.
   Ponemos la crema en una manga pastelera. Hacemos un cordón de crema alrededor del bizcocho y en el centro echamos un poco de caramelo.
   Cubrimos con más crema, alisamos y echamos la mitad de la compota, sin llegar a los bordes.
   Hacemos lo mismo con la segunda capa y colocamos el ultimo bizcocho, con la parte cortada hacia abajo.
   Cubrimos la tarta con una primera capa de crema y metemos en la nevera una media hora.
   Damos una segunda capa de crema, intentando dejarla lo más lisa que podamos.
   Vamos cubriendo todo el lateral de la tarta con granillo de almendra, presionando un poco con las manos para que quede bien pegado.
   Ponemos el resto de la crema en una manga con boquilla rizada y hacemos unas ondas en la base y en la parte superior de la tarta.
   Por último, formamos hilillos de salsa de caramelo por la parte superior.
   Sólo nos queda dejarla reposar un ratito en la nevera hasta la hora de servirla y de disfrutarla.
TARTA DE MANZANA Y CARAMELO
   Y aquí la foto del corte, donde se ven claramente las capas de bizcocho jugoso, la crema y la compota.
TARTA DE MANZANA Y CARAMELO
   Créanme cuando les digo que está increíblemente buena.