Para que nos entendamos mejor, el sheetcake viene siendo un queque o bizcocho plano. Lo horneamos en una bandeja de unos 30x20 cm y es bastante bajito.
Este concretamente combina dos sabores que me encantan, la vainilla y la canela.
Queda extremadamente jugoso y es ideal para acompañar el café.
Los ingredientes que usé fueron:
Engrasamos bien el molde con mantequilla. Si lo queremos desmoldar recomiendo forrarlo con papel de horno.
En un bol ponemos los huevos y los dos tipos de azúcar y batimos bien.
Ponemos la leche y la mantequilla en una jarra o calentador y la derretimos al fuego. En mi caso lo hice con el microondas.
Añadimos a la mezcla de huevos el yogur y la vainilla y seguimos batiendo.
Añadimos el harina, la levadura y la sal pasándolas por un colador. Mezclamos hasta que no tengamos grumos.
Vamos añadiendo la mezcla de mantequilla y leche caliente mientras vamos mezclando despacio.
Obtendremos una mezcla bastante líquida, que no deberá tener grumos.
Vertemos la mezcla en el molde y damos unos golpecitos.
En una jarra ponemos los ingredientes de la mezcla de canela. Lo llevamos al microondas unos 30 segundos, o un poco más si fuera necesario, y mezclamos bien.
Vertemos la mezcla repartiéndola por el molde.
Con un palo de brocheta vamos removiendo para repartirla.
Llevamos al horno y dejamos que se cocine durante 25-30 minutos. Al pincharlo con un palo de brocheta debe salir limpio.
Dejamos enfriar sobre una rejilla.
Para el glaseado ponemos el azúcar y la leche en un bol y mezclamos. La leche la añadimos poco a poco, para ir ajustando la cantidad y no quede la mezcla demasiado líquida.
Repartimos el glaseado sobre el pastel y dejamos que repose un poco.
Nos cortamos un buen trozo y disfrutamos con este delicioso sheetcake.
Miren lo jugoso que se ve y como cae ese glaseado.
Una merienda deliciosa.
Este concretamente combina dos sabores que me encantan, la vainilla y la canela.
Queda extremadamente jugoso y es ideal para acompañar el café.
Los ingredientes que usé fueron:
- 220 gr. de mantequilla.
- 250 ml. de leche.
- 260 gr. de harina.
- Una cucharadita de levadura química.
- Una pizca de sal.
- 200 gr. de azúcar blanco.
- 100 gr. de azúcar moreno.
- Dos huevos talla L.
- Un yogur natural.
- Una cucharadita de vainilla.
- 50 gr. de azúcar moreno.
- Una cucharada de canela molida.
- 60 gr. de mantequilla.
- Tres cucharadas de azúcar glass.
- Una cucharada más o menos de leche.
Engrasamos bien el molde con mantequilla. Si lo queremos desmoldar recomiendo forrarlo con papel de horno.
En un bol ponemos los huevos y los dos tipos de azúcar y batimos bien.
Ponemos la leche y la mantequilla en una jarra o calentador y la derretimos al fuego. En mi caso lo hice con el microondas.
Añadimos a la mezcla de huevos el yogur y la vainilla y seguimos batiendo.
Añadimos el harina, la levadura y la sal pasándolas por un colador. Mezclamos hasta que no tengamos grumos.
Vamos añadiendo la mezcla de mantequilla y leche caliente mientras vamos mezclando despacio.
Obtendremos una mezcla bastante líquida, que no deberá tener grumos.
Vertemos la mezcla en el molde y damos unos golpecitos.
En una jarra ponemos los ingredientes de la mezcla de canela. Lo llevamos al microondas unos 30 segundos, o un poco más si fuera necesario, y mezclamos bien.
Vertemos la mezcla repartiéndola por el molde.
Con un palo de brocheta vamos removiendo para repartirla.
Llevamos al horno y dejamos que se cocine durante 25-30 minutos. Al pincharlo con un palo de brocheta debe salir limpio.
Dejamos enfriar sobre una rejilla.
Para el glaseado ponemos el azúcar y la leche en un bol y mezclamos. La leche la añadimos poco a poco, para ir ajustando la cantidad y no quede la mezcla demasiado líquida.
Repartimos el glaseado sobre el pastel y dejamos que repose un poco.
Nos cortamos un buen trozo y disfrutamos con este delicioso sheetcake.
Miren lo jugoso que se ve y como cae ese glaseado.
Una merienda deliciosa.



