Ya les enseñé el plato salado que llevé al picnic bloguero, así que hoy toca presentarles el plato dulce.
Siempre he dicho que la combinación naranja-chocolate es espectacular lo rica que queda, así que, aprovechando que estamos en temporada y que tengo el privilegio de poder disfrutar de las que tiene mi padre en sus naranjeros, me decidí por esta mezcla de sabores para esta tarta.
La receta la he sacado de una de las miles de revistas que tengo, aunque yo la he modificado.
El resultado de la tarta es increíble, está realmente espectacular. Les aseguro que las fotos no le hacen justicia a lo riquísima que está.
Los ingredientes que usé fueron:
Para el bizcocho:
Ponemos el horno a precalentar a 170-180ºC.
En un bol ponemos los huevos con el azúcar y la ralladura de naranja y los batimos con varillas eléctricas hasta que estén blanquecinos y espumosos.
Echamos en el bol el cacao y el harina, tamizándolos por un colador. Los integramos suavemente con varillas manuales, removiendo con movimientos envolventes.
Ponemos la mantequilla en un bol y la fundimos en el microondas. Yo lo hago en la función descongelar, poco a poco.
La añadimos al bol y mezclamos bien.
Ponemos en el fondo de un molde de base desmontable un papel de horno y vertemos la mezcla. (Usé un molde de 26 cm).
Horneamos durante 20 minutos, que al pincharlo con una brocheta salga limpio. Sacamos del horno y dejamos enfriar.
Mientras se va enfriando el bizcocho, prepararemos la crema.
Ponemos la nata en un calentador y la llevamos al fuego suave.
En otro recipiente ponemos el chocolate troceado.
Cuando la nata rompa el hervor, la vertemos sobre el chocolate y dejamos que repose un par de minutos.
Removemos con las varillas hasta que esté completamente disuelto. Reservamos.
Cocemos al baño maría durante cinco minutos, con el fuego bajito, durante unos cinco minutos, sin dejar de remover. Tenemos que lograr que la mezcla espese y que al pasar las varillas veamos el fondo del caldero. Retiramos del fuego y reservamos.
Picamos muy pequeñita la naranja confitada.
En el caldero de las yemas, añadimos la mezcla de chocolate y nata y la naranja picada. Mezclamos hasta que tengamos todo uniforme.
Ahora vamos ya con el montaje de la tarta.
Desmoldamos el bizcocho.
Utilizando el mismo aro, pero sin base, que usamos para hornear el bizcocho. Lo untamos de mantequilla, lo forramos con papel de horno y lo colocamos sobre el plato en el que vamos a presentar la tarta.
Encajamos el bizcocho en el aro.
Vertemos la crema de chocolate a la naranja y la alisamos con una espátula.
La metemos en la nevera durante al menos 3 horas, aunque yo prefiero siempre dejarla de un día para otro.
En el momento de servir la tarta, retiramos el aro y el papel con cuidado y le ponemos unas rodajitas de naranja confitada en el centro para decorarla.
Miren en esta foto cerquita como se aprecia la textura de la crema.
Y esta es la foto del corte, no me digan que no dan ganas de hincarle el diente.
Impresionante el sabor que tiene
Siempre he dicho que la combinación naranja-chocolate es espectacular lo rica que queda, así que, aprovechando que estamos en temporada y que tengo el privilegio de poder disfrutar de las que tiene mi padre en sus naranjeros, me decidí por esta mezcla de sabores para esta tarta.
La receta la he sacado de una de las miles de revistas que tengo, aunque yo la he modificado.
El resultado de la tarta es increíble, está realmente espectacular. Les aseguro que las fotos no le hacen justicia a lo riquísima que está.
Los ingredientes que usé fueron:
Para el bizcocho:
- 3 huevos L.
- 60 gr. de harina de repostería.
- 45 gr. de azúcar.
- Una cucharada y media, colmada, de cacao en polvo Valor.
- 60 gr. de mantequilla.
- La ralladura de 1/2 naranja.
- 350 gr. de chocolate Nestlé postres.
- 330 ml. de nata para montar.
- 4 yemas de huevo (de huevos L).
- Una cucharada y media de azúcar (de las de sopa).
- 75 gr. de naranja confitada (Para ver cómo se hace Pincha aquí).
- Rodajas de naranja confitada.
Ponemos el horno a precalentar a 170-180ºC.
En un bol ponemos los huevos con el azúcar y la ralladura de naranja y los batimos con varillas eléctricas hasta que estén blanquecinos y espumosos.
Echamos en el bol el cacao y el harina, tamizándolos por un colador. Los integramos suavemente con varillas manuales, removiendo con movimientos envolventes.
Ponemos la mantequilla en un bol y la fundimos en el microondas. Yo lo hago en la función descongelar, poco a poco.
La añadimos al bol y mezclamos bien.
Ponemos en el fondo de un molde de base desmontable un papel de horno y vertemos la mezcla. (Usé un molde de 26 cm).
Horneamos durante 20 minutos, que al pincharlo con una brocheta salga limpio. Sacamos del horno y dejamos enfriar.
Mientras se va enfriando el bizcocho, prepararemos la crema.
Ponemos la nata en un calentador y la llevamos al fuego suave.
En otro recipiente ponemos el chocolate troceado.
Cuando la nata rompa el hervor, la vertemos sobre el chocolate y dejamos que repose un par de minutos.
Removemos con las varillas hasta que esté completamente disuelto. Reservamos.
Ponemos las yemas y el azúcar en otro caldero y las batimos para que se mezcle bien.
Ponemos un caldero más grande al fuego con agua y, cuando ya esté caliente, ponemos el caldero de las yemas y el azúcar.Cocemos al baño maría durante cinco minutos, con el fuego bajito, durante unos cinco minutos, sin dejar de remover. Tenemos que lograr que la mezcla espese y que al pasar las varillas veamos el fondo del caldero. Retiramos del fuego y reservamos.
Picamos muy pequeñita la naranja confitada.
En el caldero de las yemas, añadimos la mezcla de chocolate y nata y la naranja picada. Mezclamos hasta que tengamos todo uniforme.
Ahora vamos ya con el montaje de la tarta.
Desmoldamos el bizcocho.
Utilizando el mismo aro, pero sin base, que usamos para hornear el bizcocho. Lo untamos de mantequilla, lo forramos con papel de horno y lo colocamos sobre el plato en el que vamos a presentar la tarta.
Encajamos el bizcocho en el aro.
Vertemos la crema de chocolate a la naranja y la alisamos con una espátula.
La metemos en la nevera durante al menos 3 horas, aunque yo prefiero siempre dejarla de un día para otro.
En el momento de servir la tarta, retiramos el aro y el papel con cuidado y le ponemos unas rodajitas de naranja confitada en el centro para decorarla.
Y esta es la foto del corte, no me digan que no dan ganas de hincarle el diente.
Impresionante el sabor que tiene

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