viernes, 31 de marzo de 2017

QUEQUE DE LIMÓN CON ARÁNDANOS

QUEQUE DE LIMÓN CON ARÁNDANOS

   Me gusta ir probando distintos sabores en los queques. De hecho tengo guardados unos cuantos que ya les iré mostrando.
   En este caso les traigo uno con un intenso sabor a limón con el añadido de los ricos arándanos que hace que sea aún más jugoso.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 200 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 300 gr. de azúcar.
  • Cuatro huevos talla L.
  • 200 ml. de nata.
  • 300 gr. de harina.
  • Unos 100 gr. de arándanos frescos.
  • Un sobre de levadura tipo Royal.
  • Una pizca de sal.
  • El zumo y la ralladura de un limón grandecito.
  • Tres cucharadas colmadas de azúcar glass y dos cucharadas de zumo de limón para el glaseado.
   Ponemos el horno a calentar a 170º.
   En un bol ponemos la mantequilla, el azúcar y la ralladura de limón.
   Batimos hasta que tengamos una mezcla cremosa.
    Vamos añadiendo los huevos de uno en uno, batiendo bien para que se integren.
    En un bol tamizamos el harina, la levadura y la sal.
    Vamos añadiendo al bol el harina y la nata. Primero echamos un tercio del harina, luego la mitad de la nata, luego otro tercio de harina. Añadimos la otra mitad de nata y el zumo del limón y finalmente añadimos el resto del harina. Entre cada una de las adicciones vamos batiendo para que los ingredientes se integren.
    Este es el aspecto final de la masa.
    Lavamos los arándanos y los espolvoreamos con un poco de harina.
    Los añadimos al bol y mezclamos suavemente con una espátula para que se repartan por toda la masa pero sin romperse.
    Engrasamos bien el molde que vayamos a usar.
    Vertemos la masa y la alisamos con una espátula. Damos unos golpecitos al molde sobre la encimera para que se vayan las posibles burbujas.
    Lo ponemos en el horno, sobre la rejilla, y dejamos que se cocine durante unos 45-50 minutos. Al pincharlo con una brocheta debe salir limpia.
   Lo sacamos y dejamos reposar quince minutos sobre una rejilla.
    Lo desmoldamos dándole la vuelta y dejamos que se enfríe completamente sobre la rejilla.
    Cuando esté completamente frío preparamos el glaseado.
   Mezclamos el un bol el azúcar con el zumo de limón y mezclamos bien.
       Vertemos el glaseado sobre el bizcocho, al que habremos colocado papel de horno debajo.
   Una vez que se seque el glaseado ya lo podemos pasar a una bandeja y ya está listo.
QUEQUE DE LIMÓN CON ARÁNDANOS
   Este es el corte. Se aprecia lo esponjoso que queda. Además los arándanos le aportan jugosidad extra.
QUEQUE DE LIMÓN CON ARÁNDANOS
   Una merienda deliciosa.

martes, 28 de marzo de 2017

ESPAGUETTIS CON SALSA CREMOSA DE CHAMPIÑONES Y BACON

ESPAGUETTIS CON SALSA CREMOSA DE CHAMPIÑONES Y BACON
   Hoy vamos a preparar un rico plato de pasta. Un plato bien completo que podemos preparar rápidamente para disfrutar de un buen almuerzo. Lo completamos con alguna pieza de fruta al final y, como dice mi madre, "otro día que echamos pa´trás".
   Los ingredientes que usé fueron:

  • Unos 200 gr. de espaguettis o cualquier pasta larga.
  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Una lata de champiñones.
  • Una cajita de bacon cortado a tiras.
  • 200 ml. de nata para cocinar.
  • Un cucharón del caldo de cocinar la pasta.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Nuez moscada.
  • Aceite de oliva.
  • Perejil seco.

   Empezamos por poner un caldero con abundante agua y una cucharadita de sal a calentar.
    Mientras se calienta, pelamos y picamos bien pequeños la cebolla y el ajo.
    Ponemos un poco de aceite en una sartén y rehogamos el ajo.
    Añadimos la cebolla y dejamos que se vaya pochando.
    Cuando el agua esté caliente añadimos los espaguettis.
    Removemos y dejamos que se cocine el tiempo que indique el fabricante, en mi caso, diez minutos contados desde que comienza a hervir.
    En otra sartén, sin nada de aceite, doramos el bacon.
    Añadimos a la sartén de la cebolla los champiñones escurridos.
    Una vez que el bacon esté dorado lo reservamos.
    Vertemos sobre la otra sartén la nata, el cucharón de caldo de cocinar la pasta, sal, pimienta y un poco de nuez moscada.
    Removemos y dejamos que se cocine a fuego medio, hasta que reduzca un poco.
    Espolvoreamos con perejil seco y removemos.
    Escurrimos la pasta una vez que esté cocinada.
    La echamos en la sartén de la salsa y añadimos también el bacon dorado.
    Removemos y dejamos que se cocine todo junto un par de minutos para que se integren los sabores.
   Podemos volver a espolvorear más perejil una vez que esté acabado, pero en mi caso no lo hice porque se me gastó.
   Sólo nos queda servirlo para poder disfrutarlo.
ESPAGUETTIS CON SALSA CREMOSA DE CHAMPIÑONES Y BACON
   Un plato de pasta bien sencillo y bien rico.

viernes, 24 de marzo de 2017

GALLETAS CON CORAZÓN DE FRESA

    El otro día, cuando publiqué la Tartaleta de mascarpone, les comenté que con la mitad de la masa preparé unas ricas galletas y aquí se las traigo.
   Quedan unas galletas muy ricas y llamativas, geniales para acompañar el café o para darse un capricho dulce.
   Los ingredientes que usé fueron: (Yo formé las galletas con la mitad de la masa pero podemos hacerla entera y así hacer más galletas que les aseguro que están buenísimas).
  • 500 gr. de harina.
  • 250 gr. de mantequilla fría.
  • 150 gr. de azúcar glass.
  • Un huevo L y tres yemas (Se pueden usar dos huevos y añadir dos cucharadas de agua a la masa.).
  • Una pizca de sal.
  • Mermelada de fresa ( En mi caso era casera pero puedes usar cualquier mermelada y de cualquier sabor).
   Primero preparamos la masa. Pincha aquí para ver el procedimiento. La dejamos reposar media hora en la nevera.
   Ponemos el horno a calentar a 170º y preparamos la bandeja del horno con papel.
   Vamos cogiendo trocitos de masa, como del tamaño de una nuez, y vamos formando bolas. Las colocamos en la bandeja.
    Ahora les vamos a hacer el hueco para poner la mermelada.
   La idea no se me ocurrió a mí. La vi en un vídeo en Youtube aunque en ese caso las rellenaba una vez horneadas.
   Necesitaremos un exprimidor. En mi caso he utilizado este que es del Ikea.
   Lo engrasamos un poco con aceite de girasol.
    Vamos poniendo el exprimidor sobre cada galleta y presionamos para hacerle el agujero.
    Rellenamos el agujero con un poco de mermelada. En mi caso, la metí en una bolsa y le corté la punta para que me fuera más fácil verterla.
    Las llevamos al horno y cocinamos unos 20 minutos, hasta que veamos los bordes ligeramente dorados.
   Sacamos del horno y dejamos templar unos minutos en la bandeja. Estarán blanditas pero irán endureciendo.
    Las pasamos a una rejilla y dejamos que se enfríen por completo.
    Ya las tenemos listas para disfrutarlas. Para conservarlas lo mejor es una lata metálica.
  Están riquísimas y son el acompañamiento perfecto para una taza de té o café.
   Eso sí, les aviso que no se conformarán con una sola.


lunes, 20 de marzo de 2017

DRIP CAKE DE VAINILLA Y CHOCOBLANCO (51º DESAFÍO EN LA COCINA)

DRIP CAKE DE VAINILLA Y CHOCOBLANCO
   La propuesta que nos han hecho Mila y Nina, de La cocina de Camilni para este 51º Desafío en la cocina ha sido elaborar una Drip Cake.
   Básicamente se trata de una pastel en el que escurre chocolate o algo similar por los lados. Además suele ir decorado en la parte superior con muchas golosinas, chocolates o lo que a la imaginación de quién la prepara se le ocurre.
   Por lo general se trata de tartas bastante recargadas aunque hay también versiones más "discretas".
   En mi caso, como pueden apreciar, no he hecho lo que se dice una decoración discreta. Aunque no la he recargado en exceso en la parte superior, sí que ha quedado un tanto psicodélica y rimbombante por el colorido.
   Eso sí, lo más importante, es que ha quedado muy rica que al final es lo que cuenta.
   Antes de empezar con la receta les quiero comentar algo que me ocurrió al hacerla.
   Pretendía en principio elaborar una funfetti cake, que no es más que añadir confeti a la masa de los bizcochos para que al partirlos se vean los colorines. Pues bien, no sé si debido al confeti que usé pero en mi caso no salió. Los confetis, en su mayoría, se destiñeron y solamente se aprecia el rojo en el corte de la tarta. Más adelante lo pueden comprobar.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para los merenguitos:

  • Tres claras de huevos L (pesaron 106 gr.)
  • El mismo peso que las claras en azúcar (106 gr.)
  • Colorantes en pasta.
Para los bizcochos: (Fuente:Sweetapolita. Ojo a la forma de elaboración que es distinta a la que solemos usar).

  • 375 gr. de harina.
  • Una cucharada y media de levadura.
  • 3/4 de cucharadita de sal.
  • 300 gr. de azúcar glass (la receta original llevaba 450).
  • 170 gr. de mantequilla fría.
  • 360 ml. de leche a temperatura ambiente.
  • Siete claras de huevo a temperatura ambiente (usé pasteurizadas).
  • Una cucharadita de vainilla.
  • Una cucharadita de zumo de limón.
  • 110 gr. de confetti comestible (opcional y si consigues alguno que no destiña).
Para la crema:

  • 250 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 250 gr. de queso crema bien frío ( no vale en versión light).
  • 300 gr. de azúcar glass.
  • Una cucharadita de vainilla.
Para el drip:

  • 180 gr. de chocolate blanco para fundir.
  • 75 ml. de nata para montar.
  • Colorantes en pasta.

   Empezamos preparando los merengues de la decoración. Se pueden preparar días antes y conservarlos en una lata metálica.
   Ponemos a calentar un caldero con un poco de agua.
   Ponemos las claras con el azúcar en un bol.
   Colocamos el bol sobre el caldero, sin que la base toque el agua, y vamos removiendo hasta que las claras y el azúcar se integren. Comprobamos que están integrados metiendo los dedos y frotando. No debemos notar ningún grano de azúcar.
   Retiramos el bol del baño María y batimos con varillas eléctricas hasta que monte y el bol al tocarlo por fuera esté prácticamente frío.
   Así de firme queda el merengue.
   Dividimos el merengue en tres partes.
   En cada una de ellas ponemos un poco del colorante elegido.
   Mezclamos bien para que se quede un color uniforme.
   Pasamos cada mezcla a una manga con la boquilla que queramos.
   Calentamos el horno a 80º.
   Sobre la bandeja del horno, y con papel, formamos los merengues.
    Metemos en el horno durante una hora y media. Apagamos y dejamos que se enfríen completamente dentro del horno. (Yo puse dos bandejas a la vez y se hicieron perfectamente)
   Reservamos en una lata hasta que los vayamos a usar.
   Vamos ahora con los bizcochos.
   Preparamos tres moldes de 22 cm, engrasándolos y cubriendo la base con papel.
   Precalentamos el horno a 170º.
    En un bol ponemos el azúcar, el harina, la sal y la levadura, todo pasado por un colador.
   Mezclamos bien.
    Mezclamos la mitad de la leche con la cucharadita de limón y la vainilla. 
   Mezclamos la otra mitad con las claras.
    En el bol donde tenemos el harina añadimos la mantequilla fría, cortada en trocitos.
   Mezclamos bien hasta que consigamos una textura arenosa.
    Añadimos la mezcla de leche, limón y vainilla y mezclamos.
    Ahora vertemos la mezcla de leche y clara y terminamos de mezclar.
    Hay que tener la precaución de rebañar bien el fondo del bol para que no nos queden partes sin mezclar.
    Aunque no salió, les muestro el intento de conseguir el efecto funfetti.
   Una vez acabada la masa añadí el confetti y mezclé.
   Ya auguraba la foto donde está mezclado que muy bien no se iban a ver los colores.
    Repartimos la mezcla en los tres moldes, poniendo la misma cantidad en cada uno.
    Vamos horneando, de uno en uno, durante unos 20 minutos, hasta que al pincharlo con un palo de brocheta sale limpio.
    Cuando tibie un poco, lo desmoldamos dándole la vuelta, retiramos el papel y dejamos que se enfríe completamente sobre una rejilla.
    Horneamos de la misma manera los tres bizcochos.
   Si, como yo, optan por hacerlos el día antes, una vez que estén completamente fríos los envolvemos en papel film y los reservamos hasta el día siguiente, fuera de la nevera.
   Es el turno de la crema.
   Ponemos la mantequilla y el azúcar en un bol. Mezclamos un poco con una espátula.
   Luego mezclamos con varillas hasta que tengamos una mezcla cremosa.
   Echamos el queso bien frío y la vainilla y seguimos mezclando.
   Una vez hecha la guardamos en la nevera hasta que la vayamos a usar. En la nevera se pondrá más dura así que cuando la vayamos a utilizar la tendremos que sacar unos quince minutos antes para que se ablande un poco.
   Con lo bizcochos y la crema ya podemos montar nuestra tarta.
   Sobre una base o bandeja ponemos un pegotito de crema y colocamos uno de los bizcochos.
    Cubrimos con una capa de crema.
    Seguimos poniendo bizcocho y crema hasta acabar con el último bizcocho.
    Damos una primera capa de crema a toda la tarta, por arriba y por los laterales y dejamos al menos media hora en la nevera.
    Ahora sí, damos una segunda capa que intentaremos que nos quede bien lisa.
   Dejamos en la nevera.
   El último paso de la tarta es el drip.
   Ponemos en una jarra el chocolate troceado y la nata.
   Calentamos en intervalos de 30 segundos en el microondas hasta que esté bien fundido.
   Dividimos la mezcla en tres partes.
   A cada una añadimos un poco de colorante.
   Removemos bien para que tengamos un color uniforme.
   Dejamos enfriar al menos media hora para que coja más cuerpo.
   A la hora de hacer el drip yo opté por poner cada mezcla en una manga sin boquilla y a la que le corté la punta. De esa manera lo pude controlar mejor.
   En mi caso empecé por el rosa. Lo vertí alrededor de la tarta y dejé reposar en la nevera unos quince minutos.
   Luego repartí el azul y finalmente el verde, con reposos de quince minutos cada vez para que no se mezclaran.
   Luego en la parte superior hice círculos con el chocolate, poniendo, de fuera hacia dentro, verde, azul y verde.
   Finalmente, por todo el contorno de la tarta, en la parte baja, repartí confetis de colores.
DRIP CAKE DE VAINILLA Y CHOCOBLANCO
   Y como remate, más confetis en la parte superior y los merengues de colores.
   Eso sí, los merengues aconsejo que los pongan en el momento de presentar la tarta para que no se ablanden.
DRIP CAKE DE VAINILLA Y CHOCOBLANCO
   Y esta es la foto del corte. La textura de los bizcochos me gustó mucho, pero como pueden apreciar el efecto funfetti no salió.
   Pues esta es mi propuesta para este 51º Desafío en la cocina. Ahora les invito a que se pasen por nuestro blog para ver las distintas versiones que han hecho los componentes del grupo. Seguro que encontrarán ideas estupendas. Pinchando aquí llegan sin pérdida.
   También les recuerdo que Desafío en la cocina volverá el próximo 20 de abril, en este caso con una propuesta salada de la mano de Rocío, de Chismes y Cacharros. No se la pierdan.