Tenía unas fresas en la nevera que estaban buenísimas pero bonitas, lo que se dice bonitas, no estaban las "señoritas".
Así que inmediatamente me propuse "embellecerlas" y qué mejor manera que convirtiéndolas en esta deliciosa pannacotta que le vi hace algún tiempo a mi compi de desafíos Esmeralda, de Recelandia.
También fue una manera "cómoda" de comerlas sin que se me metieran las semillitas entre los dientes que, además, por esos días, andaba yo con unos cuantos puntos en la boca por unos "mejoras" que me estoy haciendo.
Los ingredientes que usé fueron:
Lavamos las fresas y les cortamos los rabitos.
Las troceamos y las ponemos en el vaso de la batidora.
Las trituramos hasta reducirlas a puré.
La pasamos a un calentador. (En mi caso, la pasé por un colador para quitar las semillitas).
Añadimos la leche, la nata y el azúcar o edulcorante.
Removemos con varillas manuales, hasta que quede bien mezclado y llevamos al fuego, hasta que se caliente pero sin llegar a hervir.
Escurrimos las hojas de gelatina y la añadimos a la mezcla.
Removemos bien con varillas para que se disuelvan.
Repartimos la mezcla en vasitos. Como ven salieron cuatro.
Los dejamos enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera un par de horas. (Yo los dejé hasta el día siguiente).
A la hora de servir no nos queda más que desmoldarlas y disfrutarlas. (Si no se despega podemos remojar un poco por fuera el vaso con agua caliente).
Miren que rico que se ve al meter la cuchara.
Un postre muy facilito de preparar y que está riquísimo. Además al usar edulcorante y leche desnatada restamos unas cuantas calorías.
Así que inmediatamente me propuse "embellecerlas" y qué mejor manera que convirtiéndolas en esta deliciosa pannacotta que le vi hace algún tiempo a mi compi de desafíos Esmeralda, de Recelandia.
También fue una manera "cómoda" de comerlas sin que se me metieran las semillitas entre los dientes que, además, por esos días, andaba yo con unos cuantos puntos en la boca por unos "mejoras" que me estoy haciendo.
Los ingredientes que usé fueron:
- 150 ml. de nata para montar.
- 200 gr. de fresas.
- 65 ml. de leche (usé desnatada).
- Dos o tres cucharadas de azúcar (yo usé edulcorante y puse dos cucharadas).
- Tres hojas y media de gelatina.
Lavamos las fresas y les cortamos los rabitos.
Las troceamos y las ponemos en el vaso de la batidora.
Las trituramos hasta reducirlas a puré.
La pasamos a un calentador. (En mi caso, la pasé por un colador para quitar las semillitas).
Añadimos la leche, la nata y el azúcar o edulcorante.
Removemos con varillas manuales, hasta que quede bien mezclado y llevamos al fuego, hasta que se caliente pero sin llegar a hervir.
Escurrimos las hojas de gelatina y la añadimos a la mezcla.
Removemos bien con varillas para que se disuelvan.
Repartimos la mezcla en vasitos. Como ven salieron cuatro.
Los dejamos enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera un par de horas. (Yo los dejé hasta el día siguiente).
A la hora de servir no nos queda más que desmoldarlas y disfrutarlas. (Si no se despega podemos remojar un poco por fuera el vaso con agua caliente).
Miren que rico que se ve al meter la cuchara.
Un postre muy facilito de preparar y que está riquísimo. Además al usar edulcorante y leche desnatada restamos unas cuantas calorías.



