Bueno, pues aquí estamos empezando un "nuevo curso" en Desafío en la cocina. En esta ocasión damos el pistoletazo de salida con la propuesta que nos han hecho las hermanas Mila y Nina de La Cocina de Camilni. Nos han pedido que hagamos Recetas de Casquería y Despojos.
Y yo tengo que confesar algo. Este ha sido para mí uno de los Desafíos que más me ha costado hacer y no por su dificultad. Digamos que "mi relación" con la casquería en general no es muy buena. En mi defensa diré que al menos la he probado, pero no llevo nada bien las texturas y los olores de ese tipo de carne.
Eso sí, a pesar de que me ha costado un mundo ponerme, he cumplido y he hecho mi receta.
He elegido una receta tradicional aquí en mi tierra: Las Carajacas. Se trata de hígado de ternera preparado con un adobo que se deja toda la noche para que coja su sabor. Por aquí es común encontrarlo como tapa en los bares de los pueblos.
Si ustedes son de los que les gusta la casquería en general y el hígado en particular les animo a prepararla porque es muy sencilla de hacer. El adobo este lo he empleado con trozos de carne y queda fantástico.
Los ingredientes que usé fueron:
Pelamos los ajos.
Los ponemos en el vaso de la picadora con el resto de ingredientes del adobo menos las hojas de laurel y la pimienta.
Trituramos bien.
Añadimos el laurel y la pimienta y removemos.
Cortamos los filetes en dos o tres trozos.
En un bol ponemos una primera capa de adobo.
Colocamos unos filetes y cubrimos con más adobo.
Seguimos formando capas hasta acabar con los ingredientes.
Tapamos y llevamos a la nevera hasta el día siguiente.
A la hora de prepararlos calentamos una sartén al fuego y los vamos haciendo, a fuego medio alto. No hace falta añadir aceite, bastará el adobo.
Los haremos bien por los dos lados. Por lo que he leído, este tipo de carne hay que cocinarla muy bien.
Vamos retirando los filetes a una fuente.
Al final volcamos el resto de adobo que quede en el bol en la sartén y le damos un hervor. (Yo lo hice con el último filete que freí).
Regamos la carne con el adobo.
A la hora de servir lo acompañamos con la guarnición elegida, en este caso unas papas sancochadas que es el acompañamiento típico por aquí, y regamos con el adobo.
¡Y a disfrutar!
Ahora les invito a que se den un paseo por nuestro blog Desafío en la Cocina para que puedan ver las distintas propuestas de los miembros del grupo. Si son amantes de la Casquería y los Despojos les aseguro que a partir de hoy van a disponer de un recopilatorio de excepción.
También les recuerdo que Desafío en la Cocina vuelve el próximo 20 de octubre, con una nueva propuesta dulce de la mano de Rocío, del blog Chismes y Cacharros.
Ya tengo ganas de saber qué nos propondrá.
Y yo tengo que confesar algo. Este ha sido para mí uno de los Desafíos que más me ha costado hacer y no por su dificultad. Digamos que "mi relación" con la casquería en general no es muy buena. En mi defensa diré que al menos la he probado, pero no llevo nada bien las texturas y los olores de ese tipo de carne.
Eso sí, a pesar de que me ha costado un mundo ponerme, he cumplido y he hecho mi receta.
He elegido una receta tradicional aquí en mi tierra: Las Carajacas. Se trata de hígado de ternera preparado con un adobo que se deja toda la noche para que coja su sabor. Por aquí es común encontrarlo como tapa en los bares de los pueblos.
Si ustedes son de los que les gusta la casquería en general y el hígado en particular les animo a prepararla porque es muy sencilla de hacer. El adobo este lo he empleado con trozos de carne y queda fantástico.
Los ingredientes que usé fueron:
- Filetes de hígado de ternera (unos 300-400 gr.)
- Media cabeza de ajos (4 ó 5 dientes).
- Una cucharadita de tomillo.
- Dos hojas de laurel.
- Dos cucharadas soperas de orégano.
- Una cucharadita de pimentón.
- Medio vaso de aceite (de los de agua).
- Un chorro de vinagre de vino blanco.
- Una pimienta de cayena.
- Sal.
- Dos o tres cucharadas de agua.
Pelamos los ajos.
Los ponemos en el vaso de la picadora con el resto de ingredientes del adobo menos las hojas de laurel y la pimienta.
Trituramos bien.
Añadimos el laurel y la pimienta y removemos.
Cortamos los filetes en dos o tres trozos.
En un bol ponemos una primera capa de adobo.
Colocamos unos filetes y cubrimos con más adobo.
Seguimos formando capas hasta acabar con los ingredientes.
Tapamos y llevamos a la nevera hasta el día siguiente.
A la hora de prepararlos calentamos una sartén al fuego y los vamos haciendo, a fuego medio alto. No hace falta añadir aceite, bastará el adobo.
Los haremos bien por los dos lados. Por lo que he leído, este tipo de carne hay que cocinarla muy bien.
Vamos retirando los filetes a una fuente.
Al final volcamos el resto de adobo que quede en el bol en la sartén y le damos un hervor. (Yo lo hice con el último filete que freí).
Regamos la carne con el adobo.
A la hora de servir lo acompañamos con la guarnición elegida, en este caso unas papas sancochadas que es el acompañamiento típico por aquí, y regamos con el adobo.
¡Y a disfrutar!
Ahora les invito a que se den un paseo por nuestro blog Desafío en la Cocina para que puedan ver las distintas propuestas de los miembros del grupo. Si son amantes de la Casquería y los Despojos les aseguro que a partir de hoy van a disponer de un recopilatorio de excepción.
También les recuerdo que Desafío en la Cocina vuelve el próximo 20 de octubre, con una nueva propuesta dulce de la mano de Rocío, del blog Chismes y Cacharros.
Ya tengo ganas de saber qué nos propondrá.