viernes, 27 de noviembre de 2015

QUEQUE DE CALABAZA

   Sin ninguna duda, para mí, de entre todas las tartas que tengo en el blog, una de mis favoritas es la tarta de calabaza. Tiene una jugosidad increíble. La única pega que le pongo es que hay que hacer el puré de calabaza, cociéndola primero y dejándola luego que escurra todo el agua que suelta.
   Quería probar a hacer un queque con calabaza también, pero en este caso, con la calabaza cruda y el resultado ha sido excepcional.
   Ya la he hecho unas cuantas veces. Esta que les muestro hoy no lleva nueces, pero en otras que he hecho posteriormente las he añadido y aún queda más rica.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 400 gr. de calabaza.
  • Cinco huevos talla L a temperatura ambiente.
  • 100 ml. de aceite de girasol.
  • 150 gr. de azúcar moreno.
  • 75 gr. de azúcar blanco.
  • 100 ml. de zumo de naranja.
  • 300 gr. de harina simple.
  • Media cucharadita de sal.
  • Dos cucharaditas de levadura.
  • Una cucharadita de canela.
  • Media cucharadita de jengibre molido.
  • Media cucharadita de nuez mozcada.
  • Una puntita de clavo molido.
  • Dos puñados de nueces, rotas un poco con las manos (opcional).
Para el glaseado:

  • Seis cucharadas de azúcar glass.
  • Un poco de canela.
  • Dos o tres cucharadas de agua.
   Precalentamos el horno a 170º.
   Empezamos quitando la piel a la calabaza y la cortamos en trozos pequeños.
   Ponemos la calabaza en la picadora y la trituramos bien.
   En un bol amplio ponemos los huevos y los dos tipos de azúcar.
   Batimos hasta que espumen bien.
   Añadimos el aceite y el zumo de naranja y seguimos batiendo a velocidad baja.
   Echamos el harina, la sal, la levadura, la canela, el jengibre, la nuez moscada y el clavo pasándolo todo por un colador.
   Removemos hasta que se integre todo bien.
   Incorporamos la calabaza picada y mezclamos hasta que quede bien integrado. Si añadimos nueces, lo hacemos junto con la calabaza.
   Engrasamos el molde donde vayamos a cocinar el queque.
   Vertemos la mezcla en el molde y lo llevamos al horno, sobre la rejilla, a media altura.
   Cocinamos durante 45-50 minutos, hasta que al pincharlo con un palo de brocheta éste salga limpio.
   Lo sacamos y lo dejamos enfriar quince minutos sobre una rejilla.
   Lo desmoldamos dándole la vuelta y lo dejamos que se enfríe completamente.
   Una vez que esté completamente frío, preparamos la glasa.
   Para ello ponemos el azúcar y la canela en un bol.
   Vamos añadiendo el agua poco a poco y removiendo, hasta que consigamos una textura densa.
   Vertemos el glaseado sobre el queque. Yo pongo un papel de horno debajo para no manchar demasiado y además el glaseado que cae lo recojo y lo vuelvo a verter.
   Dejamos que se seque el glaseado y lo tenemos listo para disfrutarlo.
   Al día siguiente está incluso más bueno porque se acentúan los sabores de las especias.
   Y aquí la foto del corte, donde se aprecia lo jugoso que queda.
   Es un queque que no tienen que dejar de probar.

martes, 24 de noviembre de 2015

FIDEUÁ CON SETAS Y BACON

   Conseguir setas por aquí, que no sean champiñones y las cultivadas, es tarea bien difícil. Muchas veces he visto platos de setas que me apetecía mucho hacer pero no había manera.
   Así que el otro día me llevé una gran alegría cuando dándome un paseo por el Carrefour vi que tenían una variada selección.
   No me pude resistir y me traje una bandejita para casa con la que hice esta rica fideuá.
   Quedó un plato rico, rico. Nos encantó el resultado y por eso está aquí.
   Los ingredientes que usé fueron:

  • 250 gr. de fideos para fideuá. (A mí los que más me gustan son los de la marca Gallo).
  • 250 gr. de setas variadas.
  • 120 gr. de bacon cortado en tiras.
  • Caldo de pollo y carne (Usé el que me salió al guisar las carnes para las arepas.) (Si no tienes puede usar del comercial o prepararlo con una pastilla de caldo).
  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Una cucharada y media de tomate frito.
  • Pimentón de la vera.
  • Sal.
  • Aceite de oliva.
  • Un poco de colorante alimentario (opcional).
   Empezamos pelando y picando menuditos los ajos y la cebolla.
   En una paellera, sin poner nada de aceite, ponemos el bacon y lo hacemos a fuego fuerte unos minutos.
   Lo sacamos de la paellera y lo reservamos.
  Ponemos un poco de aceite y rehogamos los ajos hasta que empiezan a desprender su aroma.
   Añadimos la cebolla y dejamos que se vaya pochando.
   Mientras ponemos a calentar el caldo (como verán en la foto el mío aún estaba un poco congelado). Necesitaremos el doble más la mitad del volumen que ocupen los fideos.
   Cuando la cebolla esté blandita, añadimos el tomate frito y una cucharadita de pimentón. Removemos rápidamente para que no se nos queme.
   Ahora vamos a preparar las setas. Esta fue la bandeja que compré.
   Aunque vienen bastante limpias, las repasamos por si tuvieran algún resto de tierra.
   Las más pequeñas las podemos dejar enteras y troceamos las más grandes.
   Las incorporamos al sofrito y removemos bien.
   Añadimos el bacon nuevamente a la paellera y removemos.
   Antes de echar los fideos, medimos su capacidad en un bol. Esto nos dará luego la medida del caldo. 
   Por un bol como este luego puse dos boles y medio de caldo.
   Añadimos los fideos y rehogamos unos minutos, removiendo para que se impregne con el sofrito.
   Vertemos el caldo, una pizca de colorante y una cucharadita de sal. Removemos.
   Dejamos a fuego medio alto unos nueve minutos, hasta que los fideos estén cocinados y se consuma el caldo.
   Si viéramos que los fideos están casi listos y le quedara mucho caldo subimos el fuego para que se evapore más rápido.
   Dejamos reposar unos diez minutos y ya lo podemos servir y disfrutar de tan rico plato.
   Mis expectativas con este plato les aseguro que quedaron más que superadas porque quedó especialmente rico y sabroso.
   Se convertirá en un habitual de mi casa siempre que tenga la suerte de encontrar setas frescas.

viernes, 20 de noviembre de 2015

AREPAS DE POLLO Y DE TERNERA (37º DESAFÍO EN LA COCINA)

   La propuesta para este 37º Desafío en la cocina era elaborar Arepas y en este caso la desafiadora "de turno" era yo misma.
   Tengo que confesar que con este desafío me lo he pasado particularmente bien. Con un pequeño juego de pistas conseguí desviar la atención de la mayoría de los miembros del grupo así que llegado el momento de conocer la receta del mes no tenían ni idea de lo que podía ser. 
   La receta a elaborar es tradicional de Venezuela y Colombia, aunque les permití que pudieran poner el relleno que quisieran.
   Tradicionalmente, sobre todo en Venezuela, dependiendo del relleno que lleven se llaman de una u otra manera.
   En mi caso, he hecho dos rellenos base que luego se complementan con algunos ingredientes para variarlas a gusto del consumidor.
   Los ingredientes que usé fueron:
Para guisar las carnes:

  • 300 gr. de falda de ternera.
  • Medio pollo fresco.
  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Dos zanahorias.
  • Sal.
Para el sofrito:

  • Una cebolla.
  • Dos dientes de ajo.
  • Medio pimiento rojo.
  • Medio pimiento verde.
  • Una lata de tomate triturado.
  • Sal.
  • Pimienta.
  • Una pizca de azúcar.
  • Pimentón.
  • Aceite de oliva.
Para las arepas:

  • Dos tazas de harina de maíz PAN.
  • Dos tazas y media de agua.
  • Sal.
  • Un poco de aceite para pintar la sartén.
Para el acompañamiento:

  • Queso en lonchas.
  • Queso rallado.
  • Tomate en rodajas.
   Empezaremos guisando las carnes. Esto lo podemos hacer el día antes si queremos para agilizar.
   Pelamos los ajos y la cebolla. Raspamos las zanahorias y les quitamos los extremos.
   Los ponemos en un caldero con la carne de ternera y el pollo (yo sin piel) y le añadimos sal. Lo cubrimos con agua.
   Lo ponemos al fuego y lo dejamos hasta que la carne esté tierna. Yo lo tuve como una hora y pico.
   Retiramos las carnes a un plato. Y las dejamos que se templen.
   Guardamos también una de las zanahorias.
   El caldo resultante lo colamos y lo podemos utilizar en otras preparaciones o incluso para hacer una buena sopita de fideos con la que entonar el cuerpo.
   Desmenuzamos las dos carnes y las reservamos, en mi caso en la nevera hasta el día siguiente.
   Para preparar el sofrito picamos bien menudos la cebolla, los ajos y los dos tipos de pimiento.
   Ponemos un poco de aceite en la sartén y rehogamos un poco los ajos.
   Añadimos la cebolla y dejamos que se vaya pochando.
   Cuando esté transparente, añadimos los pimientos.
   Espolvoreamos con una cucharadita de pimentón y removemos rápidamente para que no se nos queme.
   La zanahoria que habíamos reservado la chafamos con un tenedor y la incorporamos a la sartén. Mezclamos.
   Vertemos el tomate triturado a la sartén y echamos sal, pimienta y una pizca de azúcar.
   Dejamos que se vaya cocinando a fuego medio bajo, hasta que se consuma el líquido.
   Una vez que está lista dividimos el sofrito en dos.
   En una parte incorporamos la carne deshilachada y en otra el pollo. (No lo eché todo. El resto lo aproveché con otras recetas).
   Cocinamos unos minutos a fuego medio, mezclando para que se integren bien las carnes con el sofrito.
   Ahora pasamos a preparar las arepas propiamente dichas.
   Esta es el harina que se utiliza para prepararlas y esa la medida de taza que utilicé.
   En un bol ponemos el agua y un poco de sal.
   Vamos añadiendo el harina y removiendo con una cuchara de palo.
   Seguimos integrando con las manos, eliminando los grumos y dejamos que repose unos quince minutos.
   Volvemos a amasar hasta que no se nos pegue a las manos.
   Cogemos una porción de masa y formamos una bola.
   La aplastamos con las manos hasta obtener un disco no muy fino, aunque eso dependerá de los gustos.
   Preparamos de igual modo todas las arepas y las vamos dejando sobre papel de horno.
   Precalentamos el horno a 190º.
   Pintamos una sartén amplia con aceite y dejamos que se caliente bien.
   Ponemos las arepas y dejamos que se doren por uno de los lados.
   Les damos las vuelta y las doramos por el otro lado.
   Las vamos sacando y colocándolas sobre una rejilla.
   Ahora las metemos en el horno, sobre la rejilla directamente y a media altura.
   Las cocinamos durante 20 minutos, hasta que se hinchen un poco y al tocarlas suenen a hueco.
   Las retiramos y las dejamos enfriar un poco en una rejilla.
   Ya sólo nos queda servirlas acompañadas de los rellenos y los complementos y que cada uno las rellene a su gusto.
   Si las rellenamos con el pollo, queso en lonchas y queso rallado pues nos estaremos comiendo una "Catira", como la de la foto.
   Están muy ricas y sobre todo las recomiendo para las personas a las que les gusta comer con las manos.
   Pues esta es mi propuesta para este 37º Desafío en la cocina. Si quieren ver la variedad de arepas que han hecho los miembros del grupo sólo tienen que irse al blog Desafio en la cocina y ver la todas las versiones que han preparado. Pinchen aquí y llegarán sin pérdida.
   También les emplazo para el próximo 20 de diciembre, en el que vendremos con un nuevo Desafío dulce que nos vendrá de la manos de Mila y Nina, de La cocina de Camilni. Ya estoy deseando saber qué se les habrá ocurrido.