Bueno, ya hace poco más de un mes desde la operación y, según el oftalmólogo, el trasplante va bien. Ahora toca esperar que siga progresando favorablemente, que la tensión ocular se mantenga estable y que no haya ningún problema.
Muchísimas gracias a tod@s los que se han preocupado por mí y me han mandado sus palabras de ánimo.
Además, ya puedo meterme entre fogones y empiezo a cocinar algunas cosillas que les iré mostrando.
Lo de sentarse delante del ordenador es otro cantar. Pero no hay problema. Para eso contaré con mi muchacho que me ayudará a subir las fotos y a redactar las entradas, así que intentaré mantener el ritmo de publicación de antes de la operación.
La de hoy es una receta a la que le tenía ganas, Las Hojaldrinas.
Es uno de los pocos dulces navideños que me gustan así que finalmente me he animado a prepararlas. Les aseguro que quedan realmente ricas.
Los ingredientes que usé fueron:
- 600 gr. de harina simple.
- 400 gr. de mantequilla bien fría.
- 50 gr. de vino blanco.
- 50 gr. de zumo de naranja.
- La ralladura de tres naranjas.
- Una pizca de sal.
- Azúcar glass.
Vamos amasando hasta que tengamos una mezcla desmigada.
Añadimos el vino blanco y seguimos amasando hasta que consigamos formar una bola con la masa.
Forramos la masa con film de cocina y la metemos en la nevera al menos una hora.
Sacamos la masa de la nevera, la ponemos entre dos papeles de horno y la estiramos hasta formar más o menos un rectángulo.
Ahora empezaremos con la parte que nos permitirá conseguir el hojaldrado de este dulce navideño.
Doblamos la parte más alejada de nosotros hasta el centro y luego la que ésta más cerca hacia el centro también.
Se nos quedaría la masa doblada en tres.
Le damos medio giro a la derecha a la masa.
Volvemos a poner el papel de horno encima y volvemos a estirar.
Este proceso lo hice cuatro veces, es decir, doblar, girar y estirar, cuatro veces.
La última vez, estiramos la masa dejándola como de un cm de grosor.
Precalentamos el horno a 210º.
Con ayuda de un cortapastas vamos cortando las hojaldrinas. También lo podemos hacer cortando en tiras y luego en cuadrados, pero hay que intentar que no se nos escachen los bordes para que suban bien.
Los restos de masa que nos quedan los volvemos a juntar, pero no amasándolos sino montándolos unos sobre otros y estirarlos para no perder el efecto hojaldrado.
Colocamos las hojaldrinas en una bandeja de horno con papel. Bajamos la temperatura a 170º y las horneamos durante 50º.
Antes de sacar las hojaldrinas del horno, preparamos un bol con azúcar glass tamizado.
Comprobaremos si están bien hechas partiendo una por la mitad.
Apenas las dejamos templar (lo justo para no quemarnos) y las vamos rebozando en azúcar glass. Hay que tener en cuenta que la masa no lleva azúcar así que hay que rebozarlas bien.
Las vamos colocando sobre una rejilla y las dejamos enfriar.
Cuando estén frías las volvemos a espolvorear con bastante azúcar glass, pasándola por un colador.
Y ya tenemos nuestras hojaldrinas listas para disfrutar.
Miren de cerquita que pinta más rica que tienen.
La mejor manera de conservarlas es en una caja de metal. Si les salen varias alturas, las separan con un trozo de papel de horno. En una lata aguantan muchos días, así que las pueden preparar con bastante antelación.
Y aquí les muestro el interior. Miren que capitas más ricas que se ven.
Les aseguro que son unos bocados deliciosos.
Fuente: Las recetas de Marichu y las mías.

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