Ya sabemos de sobra que la mayoría de los cereales que encontramos en los supermercados tienen un alto contenido en azúcar, además de llevar ingredientes que en muchas ocasiones desconocemos.
La de hoy es una buena alternativa para nuestros desayunos y para el de los más pequeños de la casa. Preparando nosotros nuestra propia mezcla podemos ajustar las cantidades de dulce que le incorporamos y, además, sabemos exactamente qué es lo que nos estamos comiendo.
Los ingredientes que usé fueron:
Empezamos poniendo en un calentador el aceite de coco, la miel y la vainilla. Llevamos al fuego y removemos hasta que se disuelva todo bien. (Éstos serán los ingredientes húmedos).
En un bol amplio ponemos los copos de avena, las almendras y las nueces ligeramente troceadas, las semillas y la canela. Removemos bien para que se mezcle. (Éstos serán los ingredientes secos).
Vertemos los ingredientes húmedos sobre los secos y vamos mezclando con una espátula de silicona para que se impregne todo bien.
Extendemos la mezcla resultante en una bandeja de horno, forrada con papel, y la extendemos bien.
Metemos en el horno y dejamos cocinar entre 25-30 minutos, hasta que veamos que está doradito. Cada diez minutos abrimos el horno y removemos un poco.
Una vez sacada del horno, removemos bien para que se separe un poco y dejamos enfriar.
Una vez frío añadimos los arándanos secos (y un puñado de pepitas de chocolate si queremos darle ese toque) y mezclamos bien.
No tenemos excusa para disfrutar de un desayuno saludable y que nos aporte energía.
La de hoy es una buena alternativa para nuestros desayunos y para el de los más pequeños de la casa. Preparando nosotros nuestra propia mezcla podemos ajustar las cantidades de dulce que le incorporamos y, además, sabemos exactamente qué es lo que nos estamos comiendo.
Los ingredientes que usé fueron:
- 500 gr. de copos de avena.
- 60 gr. de nueces (yo las puse pecanas).
- 60 gr. de almendras.
- 60 gr. de mezcla de semillas (la compro en Mercadona).
- Dos cucharaditas de canela en polvo.
- 125 gr. de aceite de coco.
- 180 gr. de miel.
- Una cucharadita de vainilla.
- 100 gr. de arándanos secos.
- Pepitas de chocolate (opcional).
Empezamos poniendo en un calentador el aceite de coco, la miel y la vainilla. Llevamos al fuego y removemos hasta que se disuelva todo bien. (Éstos serán los ingredientes húmedos).
En un bol amplio ponemos los copos de avena, las almendras y las nueces ligeramente troceadas, las semillas y la canela. Removemos bien para que se mezcle. (Éstos serán los ingredientes secos).
Vertemos los ingredientes húmedos sobre los secos y vamos mezclando con una espátula de silicona para que se impregne todo bien.
Extendemos la mezcla resultante en una bandeja de horno, forrada con papel, y la extendemos bien.
Metemos en el horno y dejamos cocinar entre 25-30 minutos, hasta que veamos que está doradito. Cada diez minutos abrimos el horno y removemos un poco.
Una vez sacada del horno, removemos bien para que se separe un poco y dejamos enfriar.
Una vez frío añadimos los arándanos secos (y un puñado de pepitas de chocolate si queremos darle ese toque) y mezclamos bien.
Lo conservamos en un bote que cierre bien, mejor de cristal, y ya tenemos lista nuestra granola para nuestros desayunos.
También les digo que un par de cucharadas en un yogur queda estupendo. Le da un toque crujiente muy rico.No tenemos excusa para disfrutar de un desayuno saludable y que nos aporte energía.



