De todos los dulces y postres que he preparado, este es uno de los que más he repetido y a mí es uno de los que más me gusta.
En esta ocasión he hecho dos brownies porque eran para llevárselos a mis compañeros y compañeras del cole. Es una pequeña forma de agradecerles, a todas y a todos, las atenciones y el cariño que le dedican a mi hija cada día. Cuando yo veo la cara de mi nena cuando cualquiera de ellos o ellas se le acerca, me lleno de felicidad.
¡Muchas gracias!
Además, quiero agradecerle especialmente a la compañera que es la "seño" de mi hija, por toda la paciencia, la dedicación y el cariño que le dedica cada día.
Bueno, buenos, vamos a dejarnos de sentimentalismos y vamos a empezar a dar los ingredientes para un brownie:
Para la masa de chocolate:
Untamos un molde rectangular con mantequilla y ponemos en la base papel vegetal.
Preparamos la crema de chocolate. Primero ponemos en un bol los huevos y el azúcar y batimos bien con las varillas eléctricas.
Añadimos la mantequilla ablandada (que no derretida) y seguimos batiendo.
Ahora echamos el cacao y la harina, pasándolo por un colador para tamizarlo y continuamos batiendo.
Esta mezcla la volcamos en el molde y, como es bastante densa, la extendemos bien con una lengua o una espátula para que quede bien repartida.
Ahora toca preparar la crema de queso. Ponemos el queso, el azúcar y los huevos en un bol y batimos bien con las varillas eléctricas.
Vertemos la mezcla sobre la crema de chocolate.
Podemos remover las mezcla un poco para que quede con un aspecto amarmolado, pero yo prefiero que se diferencien las capas por si hubiera alguien a quién no le guste el queso y la pueda retirar. En este caso, sólo le saqué unos piquitos hacia arriba con el tenedor.
Lo metemos en el horno, a media altura durante 50 minutos, más o menos. Para comprobar que está hecho, lo pinchamos con un palillo por la parte central y tiene que salir limpio. Cuando esté listo, lo sacamos del horno y esperamos que se enfríe totalmente antes de desmoldarlo.
Ahora sólo queda cortalo en cuadrados más o menos regulares y ponerlo en una bandejita.
Espero que mis compañeros y compañeras hayan disfrutado comiéndolo tanto como yo he disfrutado preparándoselo.
Llévense un trocito antes de que se acabe.
En esta ocasión he hecho dos brownies porque eran para llevárselos a mis compañeros y compañeras del cole. Es una pequeña forma de agradecerles, a todas y a todos, las atenciones y el cariño que le dedican a mi hija cada día. Cuando yo veo la cara de mi nena cuando cualquiera de ellos o ellas se le acerca, me lleno de felicidad.
¡Muchas gracias!
Además, quiero agradecerle especialmente a la compañera que es la "seño" de mi hija, por toda la paciencia, la dedicación y el cariño que le dedica cada día.
Bueno, buenos, vamos a dejarnos de sentimentalismos y vamos a empezar a dar los ingredientes para un brownie:
Para la masa de chocolate:
- 185 gr. de mantequilla + un poco para untar el molde.
- 25 gr. de cacao en polvo.
- 215 gr. de azúcar.
- 2 huevos.
- 115 gr de harina.
- 285 gr. de queso de untar (philadelphia usé yo).
- 65 gr. de azúcar.
- 2 huevos.
Untamos un molde rectangular con mantequilla y ponemos en la base papel vegetal.
Preparamos la crema de chocolate. Primero ponemos en un bol los huevos y el azúcar y batimos bien con las varillas eléctricas.
Añadimos la mantequilla ablandada (que no derretida) y seguimos batiendo.
Ahora echamos el cacao y la harina, pasándolo por un colador para tamizarlo y continuamos batiendo.
Esta mezcla la volcamos en el molde y, como es bastante densa, la extendemos bien con una lengua o una espátula para que quede bien repartida.
Ahora toca preparar la crema de queso. Ponemos el queso, el azúcar y los huevos en un bol y batimos bien con las varillas eléctricas.
Vertemos la mezcla sobre la crema de chocolate.
Podemos remover las mezcla un poco para que quede con un aspecto amarmolado, pero yo prefiero que se diferencien las capas por si hubiera alguien a quién no le guste el queso y la pueda retirar. En este caso, sólo le saqué unos piquitos hacia arriba con el tenedor.
Lo metemos en el horno, a media altura durante 50 minutos, más o menos. Para comprobar que está hecho, lo pinchamos con un palillo por la parte central y tiene que salir limpio. Cuando esté listo, lo sacamos del horno y esperamos que se enfríe totalmente antes de desmoldarlo.
Ahora sólo queda cortalo en cuadrados más o menos regulares y ponerlo en una bandejita.
Espero que mis compañeros y compañeras hayan disfrutado comiéndolo tanto como yo he disfrutado preparándoselo.
Llévense un trocito antes de que se acabe.



